Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Absentismo

Médicos de familia tachan de «disparatada» la propuesta de unidades de control de bajas de la Xunta: «Es una preocupación económica»

Los sindicatos creen que «se ataca» a los trabajadores pero Caamaño defiende que no es una medida «represora»: «no se quiere auditar a nadie»

Un centro de salud, en Santiago.

Un centro de salud, en Santiago. / Europa Press

R. S. C.

Santiago

La propuesta de la Xunta para reducir el absentismo laboral en Galicia sigue levantando ampollas. Los médicos de familia tildan de «disparatada» la creación de unidades de apoyo especializadas para la atención y control de las bajas y los sindicatos denuncian que se «ataca» a los trabajadores. Sin embargo, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, defiende que no es una medida «represora» ni se «va a auditar a nadie».

La Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec) mostró, sin embargo, su oposición a la creación de estas unidades de apoyo para el control de bajas porque considera que es una «preocupación meramente económica».

Los facultativos de Primaria no dudan de que el objetivo de la medida sea «ayudar» a los médicos de familia. Para Agamfec el planteamiento parte de la base de un incremento injustificado del número y duración de las bajas laborales y del coste económico que supone para la seguridad social y las empresas. Una preocupación «puramente económica», para Agamfec, que acusa a la Xunta de «buscar la manera de que las empresas no sufran pérdidas tanto desde el punto de vista de ingresos como de productividad».

Sindicatos

Los sindicatos gallegos instan a la Xunta a no «atacar» a trabajadores por las bajas laborales y exigen que el Gobierno gallego ataje el problema «real y de fondo» que pasa por el «colapso» de la sanidad. CIG y CC.OO. preparan movilizaciones, mientras UGT se abre al diálogo, pero avisa que «no se puede saltar» la legislación.

La Xunta, sin embargo, cuenta con el aval de los empresarios. La Confederación de Empresarios de Pontevedra considera que esta medida supone un paso en la dirección adecuada» para afrontar un problema estructural que afecta de «manera creciente» a las empresas, «especialmente» en territorios como Galicia.

El Ejecutivo gallego prevé implementar esta medida en un plazo de tres meses. De hecho, intentó introducir este plazo en una enmienda a su propio texto en el Debate del estado de la autonomía sin éxito.

Desconfianza

El conselleiro de Sanidade insiste en que estas unidades de apoyo para controlar las bajas «no tienen por qué generar desconfianza». «Están para ayudar, no para criticar ni para auditar a nadie (...). No son unidades ni auditoras ni represoras», afirmó.

De hecho, según apuntó, este tipo de unidades han estado funcionando ya en programas piloto en diferentes áreas sanitarias «para comentar los casos con los médicos de atención primaria y ver la forma de abordar ese problema». «Funcionó y se consiguió que personas que estaban de baja volvieran a su puesto», insistió

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents