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Menos velocidad y menos móvil al volante en Galicia, pero más kamikazes

Las conductas más letales se disparan un 10% en un año: 60 conductores temerarios y en sentido contrario interceptados cada mes en las carreteras gallegas

Las denuncias por drogas en la red viaria de la comunidad repuntan un 4%, con casi 7.000 multas, y ya superan la mitad de las alcoholemias

Conductor interceptado en Guitiriz tras circular 20 kms en sentido contrario por la A-6 entre A Coruña y Lugo.

Conductor interceptado en Guitiriz tras circular 20 kms en sentido contrario por la A-6 entre A Coruña y Lugo. / G. C.

A Coruña

Galicia reduce las multas que acarrean retirada de puntos del carné, pero aumenta el peligro. Las infracciones de más riesgo —las que ponen vidas en juego en cuestión de segundos— crecen sin freno en las carreteras de la comunidad. Mientras bajan la velocidad, el uso del móvil y viajar sin cinturón, suben las drogas, la temeridad y los giros imposibles que amenazan al resto de usuarios de la vía. El alcohol se estanca, aunque con un ligero repunte, pero el consumo de cocaína o cannabis entre los conductores gallegos va a más —un 4% más en un año y ya equivalen a más de la mitad de los positivos por alcohol— y la conducción en sentido contrario crece casi un 20%. Más de 700 gallegos fueron interceptados en 2025 en maniobras de máximo riesgo: 523 sanciones por conducción temeraria y 189 por circular en sentido contrario, según datos de la Jefatura de Tráfico de A Coruña, desde donde se coordinan los centros territoriales de toda Galicia.

Con la entrada en vigor hace ya casi 20 años del carné por puntos, la DGT se propuso corregir comportamientos que dejaban unas negras estadísticas de siniestralidad vial: entonces se superaban los 260 muertos en la red viaria gallega, casi el triple que en la actualidad. En la lista de este sistema aparecen una treintena de infracciones de riesgo que implican, además de la correspondiente multa, la retirada de créditos del permiso. Según el nivel de peligrosidad, entre dos y seis puntos; si el conductor los agota, no podrá ponerse al volante durante seis meses, tendrá que asistir a un curso de reeducación vial y pasar un examen para poder recuperar el carné.

En 2025, a unos meses de cumplirse el 20 aniversario del carné por puntos, Tráfico notificó en Galicia un total de 83.373 sanciones con retirada de créditos a más de 75.300 conductores. Son un 2,5% menos que las multas con pérdidas de puntos dictadas el ejercicio anterior. Detrás de este descenso están las campañas de control y concienciación que parecen haber surtido efecto en ámbitos como la velocidad, el uso del teléfono móvil o el cinturón de seguridad —tres de las grandes lacras de la siniestralidad cotidiana—.

Velocidad, móvil y cinturón

En el caso de los grandes excesos de velocidad, que conllevan la retirada de entre dos y seis puntos del carné, se impusieron 40.901 sanciones el año pasado en las carreteras gallegas, casi la mitad de las multas que conllevaron pérdida de créditos. Este balance supone una ligera caída (-1,2%) respecto a las más de 41.400 del ejercicio anterior.

Las multas por uso del teléfono móvil se quedaron por debajo de la barrera de las 7.000, casi un 17% menos que las más de 8.300 del ejercicio anterior. En 2025 se impusieron una media de 19 sanciones cada día por contestar una llamada o escribir un mensaje frente a las 23 diarias de 2024. La cifra de conductores y pasajeros que iniciaron su viaje sin cinturón en Galicia también disminuyó, al pasar de casi 6.400 a 5.600 el año pasado, un 12% menos.

Alcohol y conducción temeraria

Pero el comportamiento de los conductores en las situaciones de mayor gravedad en las carreteras gallegas evoluciona en sentido contrario. Y lo hace con cifras que encienden todas las alarmas en Tráfico.

El consumo de alcohol al volante apenas se movió: pasó de 13.072 a 13.078 sancionados, un estancamiento que evidencia la dificultad de reducir un problema estructural con una elevada tasa de reincidencia, pero que está muy por debajo de las cifras reales, ya que los avisos de controles permiten la huida de miles de conductores. Más preocupante aún es el repunte del consumo de drogas, que en un año creció un 4% y ya suma casi 7.000 sanciones anuales: casi 20 cada día frente a las 36 de media diarias de alcohol. Estas cifras muestran que las drogas representan ya más de la mitad de los casos registrados por alcohol, un salto que confirma la consolidación de un fenómeno que se expande y que multiplica el riesgo de sufrir accidentes de alta gravedad.

Pero el foco más alarmante se sitúa en dos conductas que, por su peligrosidad extrema, suelen asociarse a siniestros de consecuencias fatales: la conducción temeraria y la circulación en sentido contrario. Ambas crecieron con fuerza en Galicia el año pasado. La primera, con 523 sanciones —suponen la retirada de seis puntos del carné—, repuntó un 6%, reflejando un aumento de maniobras agresivas, adelantamientos prohibidos y comportamientos que ponen en riesgo directo a terceros. La segunda, la circulación en sentido contrario, registró un incremento del 19%, el mayor de todas las infracciones al volante. Este tipo de conducción, que puede desembocar en colisiones frontales —las más mortales—, rozó el año pasado las 190 denuncias. En conjunto, estas dos infracciones suman más de 700 sanciones en un solo año, un dato que evidencia un deterioro preocupante del civismo en los escenarios de mayor riesgo.

El balance final dibuja una Galicia que mejora en hábitos cotidianos, pero que empeora en las conductas más extremas. Menos móvil al volante, menos velocidad; pero más drogas, más temeridad y más maniobras que desafían las normas más elementales de seguridad. Una combinación que obliga a centrar la atención en los comportamientos más peligrosos de quienes se sienten impunes al volante.

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