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Los radares que más multan y que no dejan escapar a nadie en Galicia: inyectan más de 20 millones al año a las arcas de Tráfico

Los ingresos por sanciones de los cinemómetros en las carreteras gallegas suponen casi la mitad de la recaudación total de la DGT

Lugo es la excepción: es la única provincia gallega donde caen los flashes por velocidad

En A Coruña se rozan ya los 6 millones de euros frente a los 5,09 del año anterior; mientras que en Pontevedra se pasó de 8,066 a casi 9 millones

El radar de la AC-11 a su paso por Alfonso Molina.

El radar de la AC-11 a su paso por Alfonso Molina. / Carlos Pardellas.

A Coruña

Es la sanción estrella en carretera: pisar más de la cuenta el acelerador. Siete de cada diez infracciones detectadas en la red viaria gallega son por exceso de velocidad, muy por encima de la media en el conjunto del país, que se sitúa en el 40%. Prácticamente ningún conductor escapa a los ojos de los radares que vigilan los puntos de mayor riesgo. En Galicia, la DGT dispone de un total de 75 cinemómetros fijos y 20 de tramo.

Los conductores que hicieron caso omiso a los paneles informativos de control de velocidad en autopistas, autovías o carreteras secundarias vieron saltar el flash del cinemómetro que interceptó los kilómetros/hora a los que circulaban. En total, más de 20,4 millones de euros tuvieron que desembolsar los infractores detectados el año pasado en las carreteras gallegas por exceso de velocidad. Son más de 56.000 euros diarios, una cifra que supone aproximadamente la mitad de toda la recaudación por multas de Tráfico en Galicia. En el conjunto del país, las multas captadas por estos dispositivos dejaron en 2025 casi 247 millones de euros en las arcas de Tráfico, según el análisis de los datos del departamento que dirige Pere Navarro.

El volumen total recaudado por infracciones detectadas mediante radares en la comunidad es ligeramente inferior al de 2024 (20,8 millones). Esta caída se explica por el descenso registrado en Lugo, que pasó de 6,65 millones a 4,18. En el resto de provincias, la tendencia fue al alza: en A Coruña se recaudaron 5,94 millones frente a los 5,098 del ejercicio anterior; en Ourense, más de 1,3 millones (1,022 en 2024); y en Pontevedra, 8,9 millones frente a los 8,066 del año previo.

Galicia ha destacado en los últimos años por albergar algunos de los radares más multones de España, auténticos “supercinemómetros” que año tras año encabezan los ranking nacionales.

Los radares más 'multones'

Entre los dispositivos más sancionadores de España figura el radar fijo situado en el kilómetro 84 de la A-55, en O Porriño, uno de los más temidos por los conductores del área de Vigo. Su ubicación, en un tramo con tráfico denso y cambios de velocidad, lo convierte en un punto especialmente sensible.

Otro de los radares que más ingresos genera es el instalado en la AC-11, a la entrada de A Coruña, un punto donde la DGT ha reforzado el control por la elevada intensidad de circulación. El mayor volumen de sanciones se concentra en horas punta, cuando los cambios de ritmo y las frenadas bruscas provocan que muchos conductores superen el límite sin percatarse.

Velocidad excesiva

La velocidad excesiva continúa siendo uno de los factores que más contribuyen a la siniestralidad vial. Según la DGT, circular por encima de los límites establecidos multiplica el riesgo de sufrir un accidente grave, especialmente en vías secundarias, donde se concentra la mayor parte de la mortalidad en carretera.

La combinación de distracciones, trazados complejos y velocidades inadecuadas hace que cualquier error tenga consecuencias mucho más severas, motivo por el que los controles se han reforzado en los últimos años. Respetar los límites de velocidad evitaría uno de cada cuatro muertos en carretera. De no pisar más de la cuenta el acelerador, habría en un año al menos 20 fallecidos menos en la red viaria gallega y casi 270 en el conjunto del país. 

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