Educación
Las familias de 70.000 alumnos se desentienden de Abalar para conocer la evolución académica de sus hijos
Progenitores o parentela de uno de cada seis estudiantes renuncian al seguimiento de las faltas de asistencia o de las notas mediante la aplicación
Aun así, la plataforma en la que se ofrece toda la información ya suma este curso casi 35 millones de accesos

Alumnado con libro digital. / MARTA G. BREA
Carmen Villar
Las familias gallegas ya no tienen que dejarse caer por el centro educativo para estar al tanto del desempeño académico de sus hijos, sus faltas de asistencia o incluso los horarios de sus exámenes. Toda esa información, y actualizada, la tienen al alcance de su mano, en el móvil, lo que les garantiza el acceso a los datos a cualquier hora y desde cualquier lugar de forma «cómoda y rápida». Con esas cualidades, abalarMóbil se consolida en los últimos años como la app más exitosa entre las publicadas por la Xunta. En 2024 sumaba casi 1,5 millones de descargas y en la actualidad la aplicación supera los 543.000 usuarios registrados, otra cifra récord, aunque activos son menos, en torno a 314.000.
No obstante, no todos los progenitores están pendientes de qué hacen sus hijos en el aula, o al menos no aprovechando este recurso. Los datos más recientes recopilados por la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega), responsable de la herramienta, revelan que hay familias menos centradas en el seguimiento del alumnado que otras. A esa categoría pertenecerían los progenitores de unos 67.000 escolares que prescinden de la app y sus funciones.
Elevado nivel de cobertura e implicación
Según la Xunta, en el curso actual constan 378.916 estudiantes con matrícula activa y un 82,26 por ciento cuenta con por lo menos un responsable legal que accedió «activamente» a abalarMóbil desde el inicio del curso, un dato que, a juicio del organismo encargado de impulsar la transformación digital, «pone de manifiesto un elevado nivel de cobertura e implicación de las familias en el seguimiento de la vida académica».
Ahora bien, el reverso de ese dato implica que los tutores de casi uno de cada seis alumnos no seguirían el rastro académico de sus hijos a través de la aplicación, bien sea porque desconocen cómo sacarle rendimiento a la herramienta, bien por falta de interés o bien por la obtención, mediante el contacto directo con los docentes, sobre todo en centros pequeños y en entornos rurales, de ese tipo de información. Así, aunque la Consellería de Educación pretende restringir la comunicación entre familias y docentes por WhatsApp, por ejemplo, y limitarla a los canales oficiales de Abalar, hay profesores que prefieren el contacto telefónico.
En todo caso, los datos de abalarMóbil facilitadas por la Xunta revelan cifras apabullantes sobre el volumen de las interacciones en la comunidad educativa canalizadas mediante la plataforma: casi 35 millones de accesos (alrededor de 290.000 por día incluyendo vacaciones y fines de semana), prácticamente 416.000 SMS y 2,4 millones de correos electrónicos y más de seis millones de notificaciones push para informar de novedades.
Centros E-Dixgal
La digitalización de datos como las notas, las faltas o los problemas de conducta del alumnado pertenece al ámbito administrativo. No obstante, antes de su reciente reformulación hacia un modelo híbrido, el programa E-Dixgal extendía esa apuesta por las TIC y el libro digital al proceso formativo del alumnado. A la espera de conocer cómo responden los centros a la convocatoria recién abierta para incorporarse a la iniciativa para el curso que viene, en la actualidad, a la Amtega le constan 62.155 estudiantes matriculados en el entorno virtual de aprendizaje, donde se centraliza el trabajo docente —con más de diez mil educadores conectados— y el trabajo de aprendizaje de los escolares.
Los datos de acceso al entorno virtual de aprendizaje también revelan un uso «intensivo» de este tipo de plataformas, a pesar de que la Xunta quiere complementar el modelo del libro digital con el papel incluso en aquellos centros que no hayan optado por incorporar manuales tradicionales en alguna de las materias que imparten. Así, los accesos del profesorado a esos espacios digitales, cuyas funciones son «garantizar la continuidad pedagógica y metodológica en entornos digitales» o «integrar procesos de comunicación, evaluación y seguimiento académico», ascienden a casi 990.000 desde que arrancó el curso y entre el alumnado todavía son más numerosos: 11,2 millones.
Por otro lado, y al margen de que los centros utilicen o no libro digital, las aulas gallegas cuentan con alrededor de 16.000 paneles digitales instalados.
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