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Educación

La detección de altas capacidades crece un 160% en una década en Galicia, pero las niñas siguen siendo minoría

A pesar del aumento, los alumnos con altas capacidades en Galicia no representan ni el 0,9% del total, lo que apunta a una infradetección según expertos

Escolares juegan en un aula.

Escolares juegan en un aula. / XOAN ALVAREZ

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Carmen Villar

Santiago

Uno de los deberes que le pone la Lomloe a las autoridades es el de dotar los «recursos necesarios» para que el alumnado que requiera una atención educativa diferente a la ordinaria «pueda alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales». Entre esos niños y adolescentes se sitúan los escolares con altas capacidades, que en Galicia han vuelto a marcar un nuevo máximo durante el curso 2024-25, según los datos recopilados por el Ministerio de Educación.

En total, se han incorporado a las filas de niños precoces, talentosos y superdotados que se forman en las aulas gallegas no universitarias casi 400 estudiantes más en solo un año, hasta llegar a los 3.626, que suponen un 160 por ciento más que en el curso 2014-2015. El grueso se reparte entre las etapas de Primaria y de ESO.

Pero esa cifra global oculta que siguen siendo minoría las niñas y las adolescentes—no llegan ni a un tercio del total— debido a que tienden «más a esconderse» para no sobresalir del grupo, según sostienen especialistas en la materia. Además, la brecha de género no se ha reducido, sino al contrario, dado que el porcentaje de alumnas sobre el total de estudiantes con altas capacidades bajó dos puntos en los diez últimos cursos.

Un protocolo específico

Y eso pese a que se incrementó la detección de este tipo de estudiantes desde que Galicia aprobó en 2019 un protocolo específico para su atención educativa. Entre 2014 y 2019 se sumaron al registro de escolares con altas capacidades reconocidas en colegios e institutos un 45% más de estudiantes, mientras que en la segunda mitad de la década el incremento rozó un 60 por ciento.

Aun así, no suponen ni el 0,9 por ciento de los matriculados en enseñanzas de régimen general no universitarias en Galicia. Entidades como la Fundación El Mundo del Superdotado advierten de una infradetección, «teniendo en cuenta que, por pura estadística, el 2% de los alumnos son superdotados y que al menos un 10% tienen altas capacidades intelectuales». Aplicadas esas estimaciones a Galicia, supondrían unos 4.400 superdotados y unos 40.000 con altas capacidades que, advierte la entidad para el conjunto de España, «están escolarizados y no están recibiendo apoyo educativo específico, con lo que, muy posiblemente, un 50% de estos alumnos estarían engrosando las cifras de fracaso escolar según los estudios del propio Ministerio» de Educación.

Entre los indicadores que la Xunta proporciona a su profesorado para que pueda identificar a niños que puedan integrar el colectivo figuran: curiosidad intelectual, rapidez, riqueza de vocabulario, creatividad, desagrado por las tareas ordinarias o repetitivas, necesidad de justicia, habilidades de razonamiento particulares, sensibilidad, independencia, sentido del humor, perfeccionismo o tendencia a relacionarse con adultos, entre otros.

Una vez identificados, como indica el Gobierno, este alumnado suele recibir atención educativa a través de adaptaciones curriculares de profundización o de ampliación del currículo, flexibilización del periodo de escolarización, y/o participación en programas extracurriculares de enriquecimiento.

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