Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Acceso a la educación superior

A la selectividad con necesidades educativas: 625 estudiantes tienen adaptación en el examen

La cifra de jóvenes que acuden a la PAU con medidas de atención a la diversidad se triplica desde 2021

Jóvenes en las pruebas de selectividad.

Jóvenes en las pruebas de selectividad. / Carlos Pardellas

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Santiago

Aunque este año el alumnado que acudirá a la prueba de acceso a la universidad (PAU) ha ido a más, la tendencia demográfica es que vaya retrocediendo. Es justo lo contrario de lo que ocurre con los candidatos que acuden a la prueba con adaptaciones por tener necesidades educativas de atención específica, cuyo número sigue sin tocar techo, pese a que supone casi el triple que en 2021.

Así lo evidencias los datos presentados este martes por el presidente de la CiUG y delegado del rector de la Universidade de Vigo, Iván Area, en Pontevedra, localidad en la que una docena de personas realizan la prueba en el centro de recursos educativos de la ONCE. En concreto, las estadísticas presentadas muestran que los 625 aspirantes que se examinan este año de la PAU con adaptaciones de examen, generalmente de tiempo, suponen el 4,65 por ciento de los 13.430 matriculados. En 2021 rondaban la tercera parte, 221, y no llegaban al 1,7% de los inscritos en la prueba.

Apoyar al alumnado desde sus primeros pasos

La filosofía de la PAU es que el examen se desarrolle conforme a los principios de igualdad, no discriminación, mérito y capacidad. Pero el apoyo debe llegar antes, como reivindican desde la CiUG. «Es muy importante recalcar la necesidad de que en Bachillerato y FP se tenga en cuenta la diversidad para atender como es debido» a todos estos estudiantes, «pero también es algo fundamental en todas las etapas educativas, comenzando desde Infantil», reivindica Area.

Las adaptaciones para este tipo de alumnado son variadas: desde prolongar los tiempos (que es lo que se hace en la mayoría de los casos; en general este alumnado tiene media hora más para cada examen) a elaborar modelos especiales para cada materia, pasando por un procedimiento de corrección específico o una ubicación determinada dentro del aula. Lo que la CiUG exige es que el alumno solicitante de la adaptación la haya tenido durante toda la etapa educativa (Bachillerato o FP).

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents