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EL MUSEO DE LA DISCORDIA

Crece la polémica del CGAC: la Real Academia de Belas Artes dice que la dirección del museo compostelano "requiere de un perfil de altísima especialización"

En el Parlamento, el conselleiro de Cultura, José López Campos, achaca las críticas al nombramiento de Eva López Tarrío a su perfil de «mujer independiente no nacionalista»

Por la izquierda, López Campos, Eva López Tarrío y Lorenzo, en el museo compostelano CGAC.

Por la izquierda, López Campos, Eva López Tarrío y Lorenzo, en el museo compostelano CGAC. / Xoán Álvarez (FDV)

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Xabier Sanmartín

Santiago

Crece la polémica alrededor del nuevo proceso que decide qué persona asume la dirección del CGAC (Centro Galego de Arte Contemporánea), puesto de dicho museo de Santiago que recae desde hace días en la docente y artista viguesa de Eva López Tarrío. Este miércoles, la Real Academia de Belas Artes ha publicado un comunicado donde dice que dicha dirección del museo compostelano "requiere de un perfil de altísima especialización".

"Acreditada experiencia"

Tras la sesión ordinaria del plenario de la Real Academia de Belas Artes celebrada en su sede de A Coruña el pasado 30 de mayo, la Real Academia, que califica al CGAC como "buque insignia" del "arte contemporáneo gallego", añade en ese comunicado remitido a la Consellería de Cultura que este museo inaugurado en 1993 en Compostela (y que tuvo como primera mujer directora a Gloria Moure entre 1994 y 1998), es de "relevancia estratégica" y considera que la dirección del CGAC "requiere un perfil de altísima especialización, acreditada experiencia en la gestión de museos de arte contemporáneo y un proyecto curricular firmemente alineado con los retos del sector".

La entidad que preside el reconocido pintor Manuel Quintana Martelo, también subraya su "máximo respeto institucional y compromiso con el CGAC" y habla del museo compostelano como una entidad de "importancia estratégica".

"Principios de mérito y capacidad"

La Real Academia de Belas Artes defiende que el acceso a la dirección "de los grandes contenedores culturales", como el CGAC, "debe regirse estrictamente por los principios de mérito y capacidad, siguiendo los manuales de buenas prácticas vigentes", y recuerda que la Xunta de Galicia "tiene la competencia exclusiva para la elección de la persona responsable de la dirección del CGAC, a partir de los principios de mérito y capacidad sobre los que se fundamenta el acceso a todo empleado público, dentro de la legalidad vigente, según lo cual esta elección debería desarrollarse sin ningún tipo de restricción".

Tras dejar el puesto de director del CGAC Santiago Olmo, cuya elección llegó tras un proceso de decisión que dista del marcado ahora por la Xunta de Galicia para elegir a Eva López Tarrío, crecen aun más las voces en el mundo del arte que cuestionan ese nuevo método para designar el puesto de dirección del museo compostelano.

Artistas gallegos tan acreditados como Antón Patiño se han sumado a esa crítica. Patiño afirmó durante una entrevista con EL CORREO GALLEGO: "Non pode dirixir o museo unha persoa burócrata".

Además, Alberto Ruiz de Samaniego y Susana Cendán, profesores de la Universidade de Vigo y aspirantes al puesto que finalmente ocupa López Tarrío, han señalado igualmente su oposición al proceso ya que sostienen que la Xunta ignoró perfiles de mayor trayectoria académica, profesional e internacional.

Ratificación de la Xunta

Al hilo del reciente Consello de la Xunta, el presidente Rueda reiteró su defensa del nombramiento de Eva López Tarrío como directora del Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC), directora de quien ha reivindicado "su valía", tras la polémica desatada en el ámbito cultural por el proceso de elección, y ha reclamado que se la deje trabajar porque "es lo mínimo" cuando alguien llega a un cargo, en palabras recogidas por la agencia Efe.

Cruce de declaraciones en el Parlamento

A su vez, el conselleiro de Cultura, José López Campos, achacó este miércoles las críticas al nombramiento de López Tarrío a su perfil de «mujer independiente no nacionalista», según declaraciones recogidas por la agencia Efe.

En respuesta a una pregunta de la diputada del BNG Mercedes Queixas en el Parlamento, el conselleiro ha insistido en defender la legalidad del método elegido para la cobertura del puesto de dirección del CGAC.

Según López Campos, hasta nueve personas se presentaron para cubrir la plaza y fue López Tarrío quien «mejor cumplía con todos los criterios».

Para la diputada nacionalista, en cambio, la Xunta comete un nuevo «ataque» a la cultura gallega, con un traje «a medida» para designar a la nueva responsable del CGAC, «el buque insignia» de la cultura moderna gallega.

Calmar las aguas

En busca de calmar las aguas o cuando menos de invocar a cierto consenso, López Campos, anunció además que «en los próximos días» comenzarán los trabajos para «elaborar el primer Plan Director de la historia del CGAC». Y avanzó que dicha «hoja de ruta va a definir las nuevas estrategias para este ente público en permanente diálogo y contacto con el sector».

Dicho Plan Director abarcará el período 2026-2030, según López Campos, como recurso del Gobierno autonómico busca «dar respuesta a una demanda del sector». Por ello, invita a todos los agentes culturales y artísticos a participar en su diseño con sus aportaciones y sugerencias «para que este nuevo ciclo del CGAC se caracterice por darle más presencia y voz a los artistas, comisarios y managers culturales».

Años de historia

La Real Academia Galega de Belas Artes, creada en 1849, es un órgano consultivo de la Administración y desde 1984 una institución oficial dependiente de la Xunta de Galicia y asociada al Instituto de España. La entidad artística expone en su escrito que busca continuar con su trabajo "de forma constructiva, pero también vigilante, para asegurar que las políticas culturales del entorno respondan a los más altos estándares de calidad y profesionalidad".

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