«Tenemos una esperanza bien fundada de que el Papa pueda venir a Santiago en 2027»
Monseñor Prieto acompañará al Pontífice durante su visita a España: «León XIV va a darnos a través de sus palabras y su presencia un momento importante que vamos a vivir con emoción»

Monseñor Francisco José Prieto Fernández, en el Palacio Arzobispal. / Jesús Prieto
Jacobo Táboas
El arzobispo de Santiago asistirá a los actos centrales de la próxima visita del papa León XIV a España, que se prolongará del 6 al 12 de junio. A solo unas horas de partir hacia Madrid, monseñor Prieto repasa con EL CORREO GALLEGO, medio del mismo grupo editorial que LA OPINIÓN A CORUÑA, sus tres años al frente de la Archidiócesis y confía en que León XIV peregrine a Santiago en 2027, coincidiendo con la celebración del Año Santo Compostelano.
En apenas unas horas León XIV aterrizará en España, ¿qué supone la visita del Papa?
El sábado por la mañana llega el Santo Padre a España, a Madrid concretamente. Madrid, Barcelona y Canarias serán objeto de su visita. Y lo hará después de no pocos años de la visita del último Papa a España, Benedicto XVI. Por lo tanto, yo creo que la visita del Papa, de Pedro, para nosotros, siempre es un motivo de esperanza, de ilusión y motivación también. Sus palabras son siempre esperadas. Además de todo lo que son los eventos significativos que van a tener lugar, sobre todo la presencia y la palabra del Papa es la que más aguardamos. Además, el lema bajo el cual se ha orientado la visita, Alzad la mirada, es muy importante. Ser capaces de ver que hay un horizonte, ser capaces de sacar a veces la mirada de los pequeños mundos en los que podemos estar y descubrir en nuestro entorno una humanidad que requiere una mirada también como creyentes y desde la fe, una mirada que necesita que pacifique y que serene, y una mirada que caliente. El papa León XIV va a darnos a través de sus palabras, su presencia y sus gestos un momento importante que vamos a vivir con ilusión, con emoción, y también desde la fe, puesto que para los creyentes quien nos visita es el papa León; es decir, es Pedro.

Monseñor Francisco José Prieto Fernández, en el Palacio Arzobispal. / Jesús Prieto
Va a acompañar al Papa durante su estancia en España, ¿qué papel juega la Archidiócesis de Santiago en la visita?
Lo acompañaré en los actos principales, tanto en Madrid como en Barcelona y en Canarias. Y voy a procurar ser la expresión de una iglesia a la que se peregrina en Santiago de Compostela, que acompaña al Papa durante estos días, a través de mi presencia como arzobispo, pero también de la de quienes, sobre todo a Madrid, se vayan acercando. Viajarán grupos principalmente de jóvenes y de algunas parroquias, y va a haber además una presencia significativa de Santiago.
Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife son los destinos en esta visita. ¿Vendrá León XIV a Santiago el Año Santo de 2027?
En unos meses abriremos la Puerta Santa, el 31 de diciembre, y por lo tanto el Año Santo 2027 ya está ahí. Y el Santo Padre ha recibido de mí personalmente, cuando estuve con él a principios de enero, la invitación a acudir como peregrino a Santiago de Compostela. Todos sabemos que todo tiene sus tiempos, que hay que tener la paciencia suficiente. La Santa Sede va elaborando la agenda del Papa, que es muy intensa, pero siempre de acuerdo a unos tiempos oportunos. Todo lo que es la preparación de la visita papal requiere sobre todo de una acción que muchas veces es silenciosa y discreta, y en eso estamos, trabajando. Confiemos, ya que tenemos una esperanza bien fundada de que a lo mejor el papa León pueda acompañarnos y ser un peregrino que venga a Santiago el próximo Año Santo.
«La preparación de la visita papal requiere una acción que es silenciosa y discreta»
Tomó posesión como arzobispo el 3 de junio de 2023, hace justo tres años. ¿Qué balance realiza de este periodo?
Han sido tres años precedidos por dos años como obispo auxiliar, con lo cual ya era una diócesis que fui conociendo poco a poco de la mano de mi predecesor, don Julián Barrio, y ahora ya como arzobispo. Esta es una diócesis que al norte mira a Ferrol y al sur mira a Vigo, y en medio tiene una rica realidad de parroquias de tres ciudades, A Coruña, Santiago y Pontevedra; toda una costa rica de vida y de parroquias en el interior. Y el pastor procura acercarse día a día a las distintas realidades e ir conociéndolas, que es la forma de amarlas. Sus sacerdotes, parroquias, comunidades, con los retos que vamos viendo y que se nos están planteando. Porque es una diócesis con 1069 parroquias y, por lo tanto, una dispersión notable. Al mismo tiempo, se da una concentración cada vez más significativa del ámbito urbano y semiurbano, y tenemos un reto en cuanto a nuestros agentes pastorales, sacerdotes, voluntarios, catequistas, sobre cómo seguir haciendo posible que siga habiendo iglesia en medio de nuestras parroquias con todas las realidades nuevas que están sucediendo y aconteciendo. Tenemos un rural disperso y envejecido, pero tenemos cada vez más población en los entornos urbanos. Cómo hacernos presentes, cómo llegar ahí, con una atención pastoral y parroquial de calidad y con calidez. Con calidad pastoral, evangélica y con una proximidad humana y una cercanía que hay que seguir haciéndolas posibles.
En todas sus intervenciones como arzobispo de Santiago ha defendido la acogida de migrantes.
Es una posición siempre desde el respeto a la persona y la acogida, desde la realidad que efectivamente tiene que estar regularizada y normativizada. Pero no olvidemos siempre que detrás de cada migrante hay una persona, una historia, una biografía, un derecho primero que olvidamos, que es el derecho a vivir en su propia tierra. Pero cuando ese derecho no puede ser cumplido, esa persona tiene también ese otro derecho a buscar una oportunidad donde su vida pueda vivirla con más dignidad como persona. Y muchas veces lo que sucede es que cuando desde la Iglesia tenemos una palabra, que es una palabra como ha hecho ahora el papa León XIV, desde el Evangelio, desde la doctrina social de la Iglesia, poniendo a la persona en el centro, porque creemos efectivamente en la persona como imagen y semejanza de Dios y, por lo tanto, todo el respeto y dignidad que merece.
«Detrás de cada migrante hay una persona, una historia, una biografía...»
Tras su nombramiento puso el foco en la idoneidad de renovar la Archidiócesis, acaba de nombrar tres nuevos canónigos... ¿en qué punto se encuentra este proceso?
Este es un proceso continuo, y básicamente tenemos dos retos. Al primero yo le llamo la geografía pastoral, que es reconfigurar desde la realidad de la parroquia la atención pastoral de nuestros fieles y parroquias mediante una serie de mediaciones pastorales, que nosotros le llamamos unidades pastorales integradas en los arciprestazgos. Y después también tenemos otro reto, que son todos los procesos de acompañamiento de iniciación cristiana. Diríamos para todos aquellos que ahora, ya no solamente en edad infantil, sino también adolescentes, jóvenes y adultos que se acercan a la fe cristiana. Son cuestiones que responden siempre a la razón misma de ser Iglesia desde su inicio: el anuncio, la evangelización, la celebración, la acción socio-caritativa... Esos siguen siendo los retos.
Después de ser designado arzobispo, destacó la importancia de recuperar la figura del obispo auxiliar. ¿Ha habido algún movimiento en este sentido?
Todo tiene sus procesos. La elección del obispo auxiliar supone también un proceso de planteamiento y de perfil de los candidatos. En ese proceso se está. Son procesos que se realizan con discreción y con sus tiempos dentro de la realidad de lo que es la Iglesia en España. Hay otras sedes vacantes que también solicitan, que necesitan obispos, etc. Pero en ello estamos y yo confío en que en los próximos meses, con motivo del Año Santo, Santiago y su arzobispo puedan contar ya con un obispo auxiliar.
«Confío en que en unos meses podamos contar ya con un obispo auxiliar»
También se cumplen dos años de la puesta en marcha del Seminario Mayor Interdiocesano ‘Apóstol Santiago’.
Ha sido una respuesta a la necesidad de una formación, diríamos como más consolidada en torno a una comunidad, una comunidad de mayor número. La formación integral de los futuros sacerdotes requiere comunidades donde el número suficiente permita una riqueza de formación, respeto integral humano, espiritual, intelectual, pastoral. Y ha sido un proyecto conjunto de las tres diócesis que estamos en él, Santiago, Mondoñedo-Ferrol y Tui-Vigo, puesto que es un seminario interdiocesano. Es un proyecto que se está consolidando, que nace de una iniciativa en su momento de la visita pastoral realizada a los seminarios en España, y se nos hizo esa propuesta desde Roma. Desde aquí la acogimos porque si una comunidad formativa es muy pequeña en número, se empobrece, acaba generando personas que viven de modo aislado, pero en cambio si tiene un número suficiente, razonable, eso la enriquece.
Suscríbete para seguir leyendo
- Detenido el exdirigente del PSOE coruñés Emilio Vázquez Blanco en una trama de contratos públicos en Portugal
- Del codo por la ventanilla a la gorra mal puesta: las infracciones más comunes al volante en Galicia cuando sube el termómetro
- El chivatazo de una herencia sin sucesor tiene premio en Galicia: un 10% del legado
- ¿Quién se queda con el piso de la vecina? La Xunta rastrea 560 herencias sin testamento en cinco años
- A Coruña ya compite con el Mediterráneo por los turistas del verano
- La cantante Rosalía se cuela en el comentario de texto de la PAU en Galicia
- Operación verano' en las carreteras gallegas: este es el 'look playero' que te puede costar multas de hasta 200 euros
- Cinco detenidos en Carballo tras un 'asalto táctico' de la Guardia Civil a una vivienda