La CIUG permitirá sacar la máxima nota en la pregunta polémica de Historia de la PAU aunque el alumno no haya comparado socialismo y anarquismo
Los criterios flexibles de corrección admiten respuestas teóricas, no solo comparativas y los correctores no pondrán un cero automático a quienes dejaron en blanco la controvertida cuestión: ponderará su nota según el resto del examen y les dará al menos 1,25 puntos si el cálculo no llega al aprobado.

Primer día de los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en catorce comunidades autónomas / Pablo Hernández Gamarra
La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) acaba de concretar cómo se corregirá la pregunta más polémica del examen de Historia de España de la PAU, la que pedía comparar las características del socialismo y del anarquismo durante la segunda mitad del siglo XIX. La decisión introduce una corrección flexible que puede ser decisiva para muchos alumnos: no se exigirá de forma estricta que la respuesta esté planteada como una comparación, tal y como aparecía formulada en el examen, sino que también podrá recibir la máxima puntuación quien haya desarrollado el tema de forma teórica, siempre que lo haya hecho de manera adecuada.
La pregunta formaba parte del apartado 2 del examen, dedicado al análisis comparativo, y tenía un valor de 2,5 puntos. La polémica surgió porque el enunciado obligaba a comparar socialismo y anarquismo, cuando docentes y estudiantes denunciaron que esa cuestión no se ajustaba a las indicaciones con las que se había preparado la materia. Tras las quejas, la CIUG anunció que aplicaría criterios flexibles para que ningún aspirante se viese perjudicado por la formulación de la prueba. Ahora, esos criterios ya detallan cómo actuarán los correctores.
La principal consecuencia para los estudiantes es clara: un alumno que no haya hecho una comparación formal entre socialismo y anarquismo, pero que haya explicado correctamente ambos movimientos obreros, podrá optar igualmente a los 2,5 puntos. La CIUG lo recoge expresamente en una nota añadida a la rúbrica de correcciónque acaba de hacer pública hoy por la mañana en su página web: “No caso de que se desenvolva a pregunta dunha maneira teórica e non comparativa, aplicaranse os mesmos criterios de cualificación que os da táboa deseñada para a pregunta no seu formato comparativo”. Es decir, se aplicará la misma escala de notas que para una respuesta comparativa.
En la práctica, esto supone que no se penalizará a quienes, al ver la pregunta, decidieron explicar qué eran el socialismo y el anarquismo, sus ideas principales, su relación con el movimiento obrero o sus diferencias ideológicas, aunque no estructuraran la contestación con una comparación explícita. La CIUG añade que el alumnado podrá alcanzar la máxima calificación “no caso de desenvolver, axeitadamente, unha pregunta teórica”.
La rúbrica mantiene, no obstante, distintos niveles de exigencia. Una respuesta sin relación con la materia recibirá un cero. Las contestaciones confusas, con incomprensión de la pregunta, imprecisiones graves, frases incoherentes o redacción muy deficiente se moverán entre 0,1 y 0,5 puntos. Las respuestas incompletas, que revelen falta de conocimientos y una redacción muy simple, serán consideradas insuficientes, con una nota de entre 0,6 y 1,24 puntos.
Para aprobar esta pregunta, el alumno deberá alcanzar al menos 1,25 puntos. Según los criterios publicados, se situarán en la horquilla de aprobado —entre 1,25 y 1,74 puntos— aquellas respuestas que indiquen algunas semejanzas o diferencias básicas entre socialismo y anarquismo. Entre las semejanzas que la CIUG considera válidas figuran que ambos movimientos nacen como respuesta a las duras condiciones laborales de la clase obrera, que buscan mejorar salarios, jornadas y derechos, que recurren a la organización colectiva mediante asociaciones, sindicatos o huelgas, que critican el capitalismo por generar explotación y desigualdad, que rechazan la sociedad liberal burguesa y que comparten un horizonte internacionalista vinculado a la emancipación de la clase trabajadora.
También se aceptarán como diferencias básicas la distinta visión del Estado, ya que el socialismo lo concibe como una herramienta que puede conquistarse y utilizarse para transformar la sociedad, mientras que el anarquismo lo considera un enemigo que debe abolirse desde el primer momento. Otro contraste válido será la estrategia política: el socialismo acepta la participación política mediante partidos y sindicatos, mientras que el anarquismo rechaza la vía electoral. Los métodos de lucha también diferencian a ambas corrientes: reformas graduales, sindicatos y huelgas reguladas en el caso socialista, frente a la huelga general revolucionaria o la acción directa en el anarquismo. La CIUG también valorará que se explique el distinto modelo de revolución, más planificado y organizado en el socialismo y más inmediato, espontáneo y sin dirección central en el anarquismo.
Para llegar al notable —entre 1,75 y 2,24 puntos— no bastará con enumerar semejanzas o diferencias. Los criterios exigen que el alumno explique con cierta profundidad al menos una de ellas y que la redacción sea correcta. Para alcanzar el sobresaliente —entre 2,25 y 2,5 puntos— será necesario, además de señalar semejanzas o diferencias básicas, desarrollar con cierta profundidad al menos dos de esos aspectos. La CIUG precisa que se valorará una redacción correcta, una argumentación coherente y un vocabulario adecuado.
El caso de haber dejado la pregunta en blanco
La flexibilidad llega también a un supuesto especialmente relevante: los alumnos que dejaron en blanco la pregunta sobre socialismo y anarquismo. Según los criterios difundidos, en esos casos no se aplicará automáticamente un cero, sino que se ponderará la calificación que el estudiante debería haber obtenido en función de las notas de las otras tres preguntas del examen. Además, si esa nota ponderada resultase inferior a 5, la calificación de esta pregunta será de 1,25 puntos, es decir, el mínimo del aprobado en ese apartado. Esta medida puede beneficiar especialmente a quienes, al considerar que la pregunta no se ajustaba a lo preparado, optaron por no contestarla.
Otros criterios
La CIUG incluye además criterios para la otra opción del apartado 2, en la que se pedía comparar las características ideológicas y los apoyos de los bandos republicano y sublevado durante la Guerra Civil. En este caso se aplicará una escala similar. Para aprobar, bastará con indicar algunas semejanzas o diferencias básicas. Entre las semejanzas se aceptará que ambos bandos se consideraban legítimos, que movilizaron a sectores sociales diversos, que recibieron apoyos internacionales y que recurrieron a la propaganda para justificar su causa. Entre las diferencias, se valorará que el alumno explique que la República defendía la legalidad constitucional frente a una rebelión militar, mientras que los sublevados se presentaban como representantes de la “verdadera España” y del llamado “Alzamiento Nacional”.
También se tendrán en cuenta diferencias en la composición social de ambos bandos, con apoyos republicanos entre clases populares urbanas y rurales, movimiento obrero e intelectuales, y apoyos a los sublevados entre la oligarquía agraria, clases altas, buena parte del Ejército y la Iglesia. Los criterios incluyen asimismo el distinto proyecto político —defensa de la democracia frente a instauración de un régimen autoritario—, el uso de la violencia, la organización interna y la estructura militar.
Otro elemento que puede influir en la nota final es la corrección formal. La CIUG recuerda el acuerdo de la CRUE sobre los criterios generales de evaluación de la PAU, que obliga a valorar la coherencia, la cohesión, la corrección gramatical, léxica y ortográfica, así como la presentación. En Historia de España, esa ponderación supondrá un 10% de la calificación total del examen, tanto al alza como a la baja.
Estos criterios no significan que la pregunta quede automáticamente aprobada para todos los alumnos, pero sí rebajan de forma clara el riesgo de penalización por la polémica del enunciado. La gran novedad es que el corrector no podrá suspender o limitar la nota de un estudiante solo porque no haya respondido con una comparación clásica. Si el contenido demuestra conocimiento suficiente sobre socialismo y anarquismo, podrá recibir una puntuación alta e incluso la máxima. Y si la pregunta quedó en blanco, tampoco se aplicará necesariamente un cero, sino una fórmula de ponderación vinculada al rendimiento del alumno en el resto de la prueba.
La medida busca amortiguar el impacto de una de las incidencias que marcaron la PAU gallega de este año. Para los estudiantes, la consecuencia práctica es que la pregunta de Historia se corregirá con más margen del habitual y con una lectura más favorable a quienes demostraron conocimientos, aunque no hubiesen respondido exactamente al formato comparativo exigido en el examen.
Fuente: Faro de Vigo
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