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Romería del PP coruñés

Feijóo da por hecho el fin del sanchismo desde O Pino: “Su epitafio ya está escrito”

El líder de la oposición promete una ""limpieza total" cuando acceda al Gobierno, denunciando que el Ejecutivo actual ha funcionado como "una organización criminal"

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, esta mañana en O Pino.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, esta mañana en O Pino. / Efe

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Santiago

Optimista y decidido. Así se ha mostrado esta mañana, en su enésimo regreso a Galicia, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que ha dado por hecho el punto y final a los días de Pedro Sánchez al frente de la Moncloa. La fecha depende “de quien tiene las manos manchadas y quien quiera manchárselas con él”, pero en opinión del jefe de la oposición “su epitafio ya está escrito: P.S., las siglas de un fariseo que no cumplió nada de lo que prometió”.

Así lo proclamó el jefe de la oposición desde la carballeira de A Madalena, en el concello coruñés de O Pino, donde el PP provincial celebró su tradicional romería con aproximadamente 4.500 asistentes, pese a las altas temperaturas que caracterizan la jornada de hoy.

Durante su intervención, el expresidente de la Xunta ha cargado con vehemencia contra los casos de corrupción que cercan al Ejecutivo de Pedro Sánchez. “Cuando alguien creía que lo de la mujer era insuperable apareció el hermano. Cuando quedamos perplejos con ese enchufe, llegó el Fiscal General. Luego aparecieron Koldo y Ábalos. Por si no fuera ya suficiente nos enteramos de lo de Santos Cerdán. Y entonces llega Francisco Salazar, que se marcha a América, dónde se encuentra con la fulgurante carrera de emprendedor de Rodríguez Zapatero. Entonces llegan las cloacas y el registro de la sede de Ferraz”, ha sintetizado el jefe de las filas populares sobre “una serie que se supera capítulo a capítulo”.

Por ello, Alberto Núñez Feijóo se comprometió a llevar a cabo “una regeneración política, institucional y moral del país” cuando acceda al Gobierno, donde no quedará “ni un cajón cerrado ni una ventana sin abrir”. “La limpieza debe ser completa porque lo han podrido todo. Los que venían a limpiar la corrupción han funcionado como una organización criminal y no lo digo yo, lo dicen los atestados policiales”, profundizó el líder popular.

En este sentido, el líder conservador apuntó que su objetivo al llegar a la Moncloa “no es cambiar a los suyos por los nuestros, sino permitir que los españoles “recuperen” la normalidad institucional. Con este fin, más allá de la regeneración, Alberto Núñez Feijóo asumió tres compromisos con la ciudadanía española que resumió en “un cambio profundo y ordenado”.

El primero de ellos pasa por garantizar la igualdad entre los españoles. “No puede ser que desde el Gobierno se trate mejor a los que chantajean que a los que aportan y a los que rompen que a los que unen”, señaló el de Os Peares, que se comprometió a romper con esa situación. Para ello, Feijóo aseguró que apostará por una reforma del sistema de financiación autonómica sobre la que hasta el momento no ha dado ningún detalle. Tendrá como objetivo, eso sí, “la mejora de los servicios públicos de todos los españoles” y será empleada como “una compraventa de apoyos parlamentarios ni como un chanchullo entre dos”, tal y como, en su opinión, ha hecho Pedro Sánchez.

La segunda promesa del líder popular fue la de “poner el país a funcionar”. Feijóo afeó que en lo que va de legislatura el Gobierno no haya sido capaz de aprobar unos presupuestos. Una situación que calificó de “gravísima”, antes de recordar que a lo largo de la democracia española nunca se habían prorrogado las cuentas más de una vez. Por otro lado, el líder popular puso de manifiesto la necesidad de “ordenar la inmigración”, en línea con el discurso del partido que le disputa el espacio a su derecha, Vox. No obstante, a diferencia de los de Abascal y su “prioridad nacional”, Feijóo reivindicó que la llegada de extranjeros es “necesaria” para España y recordó que muchos gallegos partieron hacia países del centro de Europa, en las décadas de los 60 y 70, “para aportar y trabajar”.

El tercer compromiso de Feijóo pasa porque en España “vuelva a merecer la pena trabajar” con “impuestos justos, buena gestión y decencia”. En este sentido, el líder del PP afeó que los españoles no noten en su bolsillo los buenos datos macroeconómicos del país. “La compra sube más de un 40%, el IPC ha subido un 26% desde que llegó Sánchez y la vivienda un 60%”, apuntó Feijóo, que considera que si los socialistas no creen en la subida de precios “solo se lo tienen que preguntar a Zapatero, que dijo que sus joyas valían 50.000 euros y resulta que valían 1,3 millones. 26 veces más”.

Así, Alberto Núñez Feijóo garantizó que “sea cuando sea” en España habrá ese cambio. De hecho, fue más allá y, aprovechando la celebración del Año Santo, prometió que antes de que termine el próximo 2027 “el presidente del Gobierno será un peregrino más durante el próximo Xacobeo”.

“España espera el momento de decir que ya está bien”

Antes de la intervención del líder popular tomaron la palabra el alcalde de O Pino, Manuel Taboada; el mandatario del PP de A Coruña, Diego Calvo, y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. El también conselleiro de Presidencia reivindicó la romería de O Pino como “un auténtico peregrinaje” y como muestra de la fortaleza territorial de los populares en la provincia. “Somos el partido más votado de A Coruña”, proclamó, antes de lanzar un mensaje de ánimo a Alberto Núñez Feijóo, de quien dijo estar “completamente seguro” de que ganará las próximas elecciones generales porque es “el presidente que España necesita”. Por otro lado, Calvo aprovechó la ocasión para elogiar la labor del Ejecutivo gallego y la defensa de los intereses de Galicia por parte de Alfonso Rueda “allí donde esté”, en referencia al reciente debate que tuvo en Barcelona con los presidente del País Vasco y Cataluña. Ya en tono distendido y antes de concluir su intervención, el dirigente popular le pidió al titular de la Xunta que “levantara un poco el pie”, bromeando con que tiene “a los conselleiros agotados”.

Rueda recogió el guante de Diego Calvo y, entre risas, aseguró que la Xunta seguirá “trabajando mucho” para mantener a Galicia como “una isla de normalidad” frente a la situación política estatal. El presidente gallego reivindicó además la gestión de su Ejecutivo y sostuvo que la comunidad cuenta con “el mejor gobierno autonómico de España”, al tiempo que contrapuso la acción de la Xunta a quienes quieren una comunidad “anclada en el pasado”, en clara alusión al BNG. Como ejemplo, Rueda puso la llegada de inversiones industriales a Galicia y destacó el papel del Gobierno gallego en la implantación de la automovilística china SAIC, que proyecta instalar en Ferrol su primera factoría europea. De cara a las elecciones municipales del próximo año, Alfonso Rueda marcó como objetivo ampliar el poder territorial del PP y aseguró que espera volver a la romería “con el trabajo hecho”, con alcaldías populares en Santiago, A Coruña y Ferrol y “a partir de ahí todo lo que tenga que venir”.

Ya en el tramo final de su intervención, el titular de la Xunta lanzó un nuevo espaldarazo a Alberto Núñez Feijóo, de quien destacó sus “cuatro años de dignidad y resistencia” al frente del partido. “España necesita decencia, dirección y, sobre todo, sentidiño”, afirmó Rueda, que aseguró además que los españoles “esperan el momento de decir que ya está bien” ante la situación política actual. El presidente gallego concluyó garantizando que, cuando se convoquen las generales, “Galicia dará el mejor resultado al próximo presidente del Gobierno de España”.

Fuente: El Correo Gallego

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