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Los sindicatos tachan de «insuficiente» el Observatorio de Prezos del sector primario propuesto por la Xunta y reclaman cambios en la Ley de Cadena Alimentaria

Unións Agrarias, Asaga y el Sindicato Labrego reclaman que el proyecto, al que calificaron de «insulso», incluya márgenes comerciales y cambios en la legislación para resultar útil

La conselleria do Medio Rural defiende la herramienta como un paso «francamente positivo» para el seguimiento de precios

Celebración del Consello Agrario, este viernes, en la sesión en la que se presentó el Observatorio de Prezos del sector primario.

Celebración del Consello Agrario, este viernes, en la sesión en la que se presentó el Observatorio de Prezos del sector primario. / Xunta

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El nuevo Observatorio de Precios del sector primario presentado este viernes por la Consellería do Medio Rural en la última sesión del Consello Agrario no ha logrado el respaldo de las principales organizaciones agrarias. Aunque la Xunta defiende la herramienta como una medida para reforzar la transparencia del mercado y proteger a agricultores y ganaderos frente al impacto del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, los sindicatos consideran que llega con importantes carencias y dudan de su utilidad práctica.

La iniciativa, comprometida por el Gobierno gallego dentro del decálogo de acciones diseñado tras la firma del acuerdo con Mercosur, permitirá consultar en las próximas semanas los precios en origen de distintos productos agrícolas y ganaderos a través de la web de la Consellería do Medio Rural. Sin embargo, para las organizaciones del sector, limitarse a recopilar esos datos supone desaprovechar la oportunidad de actuar sobre los verdaderos problemas de la cadena alimentaria.

El secretario general de Unións Agrarias (UUAA), Roberto García, criticó que el observatorio no incorpore la evolución de los precios «hasta llegar al consumidor» final, lo que impediría conocer los márgenes comerciales en cada eslabón de la cadena y detectar posibles desequilibrios en la distribución. Además, reclamó la creación de un observatorio de costes de producción para sectores como el vino, la leche o la carne, al considerar que solo así los productores dispondrían de herramientas para negociar precios que cubran sus gastos. En la misma línea, el presidente de la Asociación Agraria de Galicia (Asaga), Francisco Bello, advirtió de que la información que pueda aportar el observatorio «servirá de poco» mientras no vaya acompañada de cambios en la Ley de la Cadena Alimentaria que permitan corregir los desequilibrios existentes entre productores y grandes operadores.

Modificar la Ley de la Cadena Alimentaria «es otro tema»

Las críticas fueron todavía más contundentes desde el Sindicato Labrego Galego (SLG). Su portavoz, Brais Álvarez, calificó la iniciativa de «insulsa» y aseguró que se limita a ser «una página web que no va a servir al sector para nada», al no incorporar mecanismos que repercutan directamente en la mejora de la rentabilidad de las explotaciones.

Frente a estas objeciones, la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, defendió que el observatorio constituye un paso «francamente positivo» y sostuvo que las posibles modificaciones de la Ley de la Cadena Alimentaria «hay que tratarlas de otra forma» y corresponden a un debate distinto, en referencia a eventuales «propuestas de cambio para proteger» el producto. Para Gómez, eso «es otro tema». Según explicó, esta herramienta permitirá realizar un seguimiento continuo de los precios de productos agrícolas, ganaderos y de los propios animales para detectar alteraciones relevantes en el mercado y proteger a los productores.

Más allá del observatorio, el Consello Agrario también abordó la futura Estrategia gallega de prevención del desperdicio alimentario, que contempla la creación de una plataforma para comercializar excedentes y productos fuera de los estándares comerciales, campañas de sensibilización y un sello para empresas comprometidas con la reducción del desperdicio. Asimismo, se analizaron el proyecto de decreto del Estatuto de las Mujeres del Rural y nuevas normas sobre formación agraria y certificación de productos alimentarios.

Las organizaciones agrarias aprovecharon además la reunión para trasladar otras preocupaciones pendientes, entre ellas la regulación del uso de drones para tratamientos en el maíz, los excedentes existentes en algunas denominaciones de origen y la necesidad de ayudas para los municipios ourensanos afectados por las recientes riadas.

Fuente: El Correo Gallego

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