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Acceso a la Universidad

Me han admitido en una universidad, pero quiero entrar en otro campus de otra comunidad: ¿me matriculo o arriesgo la plaza?

Los alumnos que piden la misma carrera en varias comunidades se enfrentan estos días a una decisión clave: asegurar una plaza que no es su primera opción o esperar a que corran las listas de espera. La devolución del dinero no está garantizada en todos los casos y depende de cada universidad

Primer día de los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU ) en Vigo este año.

Primer día de los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU ) en Vigo este año. / Pablo Hernández Gamarra /

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Una estudiantes gallega quiere estudiar Ingeniería Aeroespacial. Ha pedido plaza en varias universidades españolas: Sevilla, Madrid, Valencia, Barcelona, Ourense... Su primera opción es una concreta, pero antes de saber si entra allí recibe una buena noticia a medias: ha sido admitida en otra universidad. La duda, que se repite cada verano en miles de casas, es inmediata: ¿se matricula para no quedarse sin plaza o espera a que salga la lista de su universidad preferida? ¿y si se matricula y luego la aceptan en la universidad de su preferencia le devolverán el dinero de la primera universidad?

La respuesta no es igual para todos los casos, pero hay una regla básica: no conviene dejar caducar una plaza que sí se aceptaría como plan B. Si el alumno no formaliza la matrícula, reserva o confirmación que corresponda dentro del plazo, puede perder esa opción. Y esperar “a ver si entro en la que quiero” puede acabar mal si después no se mueve la lista de espera.

El problema es que España permite pedir plaza en universidades de distintas comunidades, pero no existe una única lista de admisión con un calendario común para todo el país. Cada distrito universitario publica sus adjudicaciones, listas de espera y plazos de matrícula en fechas diferentes. En Andalucía, por ejemplo, la primera adjudicación de la fase ordinaria para el curso 2026-2027 se publica el 3 de julio y el plazo de matrícula, reserva o confirmación de lista de espera va del 3 al 9 de julio; la segunda adjudicación llega el 16 de julio y después hay listas de resultas hasta octubre.

En Madrid, en cambio, la fase ordinaria de preinscripción termina el 26 de junio, pero las listas oficiales de admitidos se publican el 10 de julio y el interés en lista de espera debe marcarse los días 13, 14 y 15 de julio. En la fase extraordinaria, las listas de admitidos no salen hasta el 3 de septiembre. La Complutense advierte además de que quienes quieran seguir en lista de espera deben solicitarlo expresamente en la aplicación de preinscripción.

Cataluña también tiene su propio ritmo: la primera asignación de plazas se publica el 10 de julio, la matrícula de los admitidos en primera preferencia se realiza del 14 al 17 de julio y la segunda asignación llega el 23 de julio. A partir de ahí, el alumno que quiera seguir optando a una plaza mejor debe hacer el trámite de “continuar en el proceso de asignación”, abierto del 23 de julio al 27 de agosto, y las sucesivas asignaciones llegan hasta octubre.

En Galicia, la preinscripción ordinaria para el curso 2026-2027 fue del 12 al 25 de junio, hasta las 14.00 horas, y el primer listado de admitidos se publica el 7 de julio. La extraordinaria será del 16 al 20 de julio, también hasta las 14.00 horas. El proceso se gestiona a través de Nerta y la advertencia es clara: en cada llamamiento es obligatorio confirmar el interés en seguir en las listas de espera. La aplicación habilita esa confirmación solo durante los plazos de matrícula. La CIUG contempla además llamamientos por vacantes entre julio y octubre, incluso para estudiantes que ya estén matriculados en otra titulación.

La CIUG establece hasta nueve llamamientos. Tras cada listado, el alumno convocado dispone de un plazo muy corto para matricularse o confirmar que quiere seguir esperando por una opción de mayor preferencia.

La Comunidad Valenciana es otro ejemplo de calendario propio: la preinscripción para las universidades públicas valencianas está abierta del 15 de junio al 3 de julio y los resultados se publican el 10 de julio; el seguimiento de las listas de espera se hace en la misma plataforma. Además, tras la adjudicación inicial del 10 de julio están previstas siete adjudicaciones más por movimientos de listas de espera.

Entonces, ¿qué debe hacer el estudiante?

La recomendación más prudente es esta: si la universidad en la que ha sido admitido le sirve como segunda opción real, debe asegurar esa plaza dentro del plazo. Eso puede significar matricularse, reservar plaza o confirmar lista de espera, según el sistema de cada comunidad.

La clave está en distinguir dos escenarios. Si el alumno está dentro de un mismo distrito universitario, como Andalucía, Galicia, Madrid, Cataluña o Valencia, debe seguir exactamente las instrucciones de esa plataforma, porque matricularse, reservar o confirmar puede tener efectos distintos sobre las opciones de mayor preferencia. Si el alumno está jugando en varios distritos a la vez, por ejemplo Sevilla y Ourense, puede asegurar una plaza en una comunidad y seguir pendiente de la lista de espera en otra, siempre que no olvide confirmar su interés donde corresponda.

Lo que no debe hacer es quedarse quieto. En muchas plataformas, no confirmar la lista de espera equivale a salir del proceso. Y no matricularse en plazo suele implicar renunciar a la plaza obtenida.

¿Y si se matricula en Sevilla y luego entra en Ourense?

Puede ocurrir perfectamente. Un estudiante se matricula en Sevilla porque allí ya ha sido admitido, pero semanas después corre la lista en Galicia y recibe plaza en Ourense, que era su primera opción. En ese momento debe actuar rápido: matricularse en la universidad preferida, pedir la anulación de la matrícula anterior y solicitar la devolución si la normativa lo permite.

Pero aquí llega la parte más importante para las familias: no todas las universidades devuelven todo el dinero ni aplican los mismos plazos.

La Universidad de Sevilla, en su guía de anulación disponible para el curso 2025-2026, recoge el supuesto de cambio de estudio en otra universidad o titulación. Si el alumno obtiene plaza en otra titulación de la Universidad de Sevilla o de otra universidad, puede solicitar la anulación antes del 31 de octubre en el caso de grados; la guía indica que no hay efectos académicos ni económicos si se pide dentro de plazo, que se devuelve el importe pagado “si procede” y que se pierde la plaza anterior. Para el curso 2026-2027 conviene comprobar la guía actualizada antes de pagar, porque los plazos pueden variar.

La Universidad Complutense de Madrid sí tiene publicada una regla específica para el curso 2026-2027: si el estudiante acredita admisión en otra universidad, puede dejar sin efecto su matrícula en la UCM. Las solicitudes tramitadas por esta causa hasta el 16 de octubre de 2026 dan derecho a la devolución de los importes abonados por asignaturas matriculadas y seguro escolar, pero no se devuelven los importes correspondientes a servicios de secretaría.

La Universidad de Alicante, por su parte, indica para 2026 que los alumnos de preinscripción de primero tienen derecho a la anulación total de matrícula con devolución de tasas si antes del 15 de diciembre son admitidos en esa u otra universidad para iniciar estudios del mismo nivel.

La Universitat de València muestra un criterio más restrictivo en su información general de grado: señala que la anulación de matrícula a petición del estudiante procede en supuestos de fuerza mayor y que la devolución de tasas solo se contempla cuando se estima una solicitud presentada antes del 31 de diciembre del año en que comienza el curso académico.

La Universidad de Barcelona también recoge el caso de matrícula en otra universidad pública por reasignación de plaza. En su normativa publicada para 2025-2026, reconoce devolución de los créditos matriculados y servicios si la anulación se solicita antes del 29 de octubre de 2025, pero no devuelve la gestión de expediente; además, no aplica si la nueva plaza llega por un cambio de preferencias o una nueva preinscripción posterior.

Lo que puede perderse

La familia debe tener claro que “devolver la matrícula” no siempre significa recuperar todo el dinero. En muchas universidades se devuelven los créditos o asignaturas, pero no las tasas administrativas, la apertura o gestión de expediente, el seguro escolar u otros servicios. También puede haber costes por traslado de expediente si el alumno cambia finalmente de universidad.

Además, hay universidades que exigen estar al corriente de pago para tramitar la anulación. No pagar sin más no es una buena estrategia: puede provocar la anulación de oficio, pero también dejar recibos pendientes o bloquear trámites posteriores.

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Fuente: Faro de Vigo

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