Fiscalización
Contas alerta de que las viviendas turísticas apenas pagan la tasa por pernoctar y ve margen para recaudar más
Menos del 20 por ciento de los alojamientos abonaron el recargo que ya funciona en Santiago y A Coruña.
El grado de cumplimiento fue mayor en los hoteles tradicionales que en los pisos vacacionales

Viajeros pasan frente a una vivienda de uso turístico. / Xoán Álvarez
El Consello de Contas ha encontrado algunos agujeros en la aplicación de la tasa turística que ya funciona en Santiago y A Coruña y que en breve aplicará Vigo. El órgano fiscalizador advierte del «reducido cumplimiento» en el pago de este recargo, especialmente en el caso de las viviendas turísticas. El principal obstáculo es la «debilidad» de la información disponible sobre el número y las características de los alojamientos afectados por este gravamen.
«La información no es completa y muchos de los establecimientos no indican su capacidad en habitaciones y plazas, muchos no actualizan propietarios o datos de contacto», avisa Contas en una auditoría exprés sobre la planificación e implantación de la tributación por estancias y estadías en los ayuntamientos de Galicia.
La tasa turística, un recargo que se aplica por pernoctación, se creó a través de la Ley de acompañamiento a los presupuestos de 2025. Los primeros ayuntamientos en aplicarla fueron Santiago y A Coruña, que la activaron en el último cuatrimestre del pasado año. Mientras, Vigo está tramitando la ordenanza municipal necesaria para ponerla en marcha y hay más concellos interesados. Por eso, Contas analizó los primeros meses de vida de este gravamen para que aquellas entidades locales que lo quieran implementar en el futuro corrijan las disfunciones.
El principal problema es «el reducido cumplimiento inicial» de la tasa turística. Santiago recibió 250 liquidaciones del tributo en el cuarto trimestre de 2025 de un total de casi 1.000 establecimientos. Es decir, pagaron el recargo el 27,3 por ciento de los alojamientos registrados. En A Coruña fueron aún menos: tributaron 100 de un total de 1.400, es decir, el 7,7 por ciento. De media, abonaron este impuesto entre un 15 y un 20 por ciento de quienes estaban obligados al pago.
Diferencias por establecimiento
Pero hay diferencias importantes según el tipo de alojamiento. «Los establecimientos tradicionales tuvieron un alto compromiso de respuesta», señala Contas. Sin embargo, en este caso, fue mayor el cumplimiento de las grandes cadenas hoteleras que el de los hoteles más pequeños. «Las viviendas de uso turístico, además de responder en un menor porcentaje, ofrecieron discrepancias con datos comprobados en esta fiscalización», apunta la auditoría. A modo de ejemplo, en A Coruña, de 6.500 plazas de viviendas de uso turístico «apenas se produjeron autoliquidaciones en dicha categoría».
Otro dato que revela este desequilibrio es que un establecimiento hotelero tradicional en Compostela pagó hasta 5,5 veces más por el gravamen que una sociedad que gestiona 26 viviendas turísticas con el mismo número de plazas que el hotel.
En Santiago se recaudaron en el cuarto trimestre de 2025 un total de 548.000 euros y en A Coruña fueron 365.150 euros. Las estimaciones iniciales de ingresos por este recargo eran de 2,6 millones de euros al año en el primer caso y de 2,5 millones en el segundo. Pero, a la vista de que hay un elevado número de establecimientos que aún no abonan este gravamen, Contas advierte que «la recaudación estará muy por encima de los cálculos iniciales de los ayuntamientos». Es decir, el potencial recaudatorio puede ser mucho mayor que el estimado en un principio.
En todo caso, hay una matización. Aunque los ingresos por la tasa turística puedan ser mayores de los previstos, el incremento de la cuantía no será proporcional, pues precisamente los establecimientos más cumplidores, las grandes cadenas hoteleras, son las que mueven más volumen de viajeros al año.
En Santiago, por ejemplo, los 22 establecimientos de mayor capacidad acumulan casi el 40 por ciento de las plazas totales. «La ausencia de un número importante de establecimientos en las autoliquidaciones no tendrá un impacto proporcional en la cuantía a recaudar en vía ejecutiva, en su caso», explica el órgano fiscalizador.
Recomendaciones
Contas pide que se tengan en cuenta «estos errores» detectados en la fiscalización, pues además del bajo nivel de cumplimiento, encontraron «incoherencias en las estancias declaradas con la información que cuenta en las webs especializadas o ratios de estancias que no se corresponden con el volumen de personas declaradas al ministerio competente».
A la vista de los resultados, el órgano fiscalizador pide a los concellos que refuercen las inspecciones sobre los alojamientos que no pagan el recargo y les piden mayor control y transparencia sobre el destino final del dinero recaudado.
Fondos europeos
Contas ha fiscalizado también la gestión de los fondos europeos en el año 2024 por parte de la Xunta. En este año bajó la ejecución un 30 por ciento respecto al último ejercicio: se gastaron 1.003 millones de euros, frente a los 1.474 de un año antes. Por esta razón, el órgano fiscalizador pone énfasis en la necesidad de incrementar el volumen de ejecución para «conseguir el mayor aprovechamiento de los fondos europeos».
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Fuente: Faro de Vigo
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