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Educación

Matrícula gratis, pero no recibo cero: las familias pagarán solo 35 euros al entrar en las universidades gallegas

La Xunta bonifica el 99% de los créditos de primera matrícula de grado, pero los alumnos deben abonar apertura de expediente, tarjeta universitaria y, en algunos casos, seguro escolar; repetir una asignatura puede elevar el coste hasta casi 240 euros.

Último día de los exámenes de la nueva Prueba de Acceso a la Universidad ( PAU ) en Galicia.

Último día de los exámenes de la nueva Prueba de Acceso a la Universidad ( PAU ) en Galicia. / PABLO H. GAMARRA

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R.V.

La matrícula universitaria en Galicia volverá a ser casi gratis para buena parte de los alumnos que empiezan un grado en una universidad pública gallega. Pero casi gratis no significa coste cero. Una familia con un estudiante de nuevo ingreso y derecho a la bonificación autonómica del 99% pagará, en la práctica, alrededor de 35 euros por un primer curso completo de 60 créditos: entre 33,01 y 35,46 euros sin contar el seguro escolar, según la rama de conocimiento. Si se añade el seguro escolar, la factura se mueve en torno a 34 o 37 euros.

Ese es el recibo mínimo habitual para quienes entran por primera vez en un grado y cumplen los requisitos de la Xunta. En las carreras más baratas —Artes y Humanidades y Ciencias Sociales y Jurídicas—, la parte académica de 60 créditos queda reducida a 5,91 euros tras aplicar la bonificación del 99%. A esa cantidad hay que sumar 22,31 euros de apertura de expediente y 4,79 euros por la tarjeta universitaria. Total: 33,01 euros. En las titulaciones más caras —Ciencias, Ciencias de la Salud, Ingeniería y Arquitectura y Bellas Artes—, la parte académica bonificada queda en 8,36 euros y el total sube a 35,46 euros antes del seguro escolar. Los precios por crédito y las tasas de secretaría figuran en el decreto publicado este jueves en el Diario Oficial de Galicia para el curso 2026/27.

La letra pequeña es importante para las familias. La ayuda de la Xunta no borra todos los conceptos del recibo, sino que bonifica el 99% de los servicios académicos de los créditos de grado en primera matrícula. Los gastos administrativos —apertura de expediente, tarjeta, certificados o traslados, si los hubiera— se pagan aparte. Por eso la matrícula casi gratuita de primero acaba convirtiéndose normalmente en una factura de unos 35 euros, no en cero euros. El propio decreto precisa que la bonificación se aplica solo sobre los servicios académicos y que no puede generar devoluciones de importes.

Beneficiarios

¿Quién podrá pagar esa cantidad casi simbólica? Los alumnos de nuevo ingreso que se matriculen en una universidad pública del Sistema Universitario de Galicia y cumplan alguna de estas condiciones: haber superado en 2026 la parte obligatoria de la PAU o las pruebas de acceso para mayores de 25 y 45 años organizadas por la CIUG; haber terminado en el curso 2025/26 un ciclo superior de FP; o proceder de Bachibac o Bachillerato Internacional en un centro gallego autorizado, con la acreditación correspondiente de UNEDAssis. La bonificación no depende de la renta familiar, por lo que puede llegar tanto a hogares con menos ingresos como a familias de rentas medias o altas.

Condiciones para los que ya están estudiando

El alumnado que ya estaba cursando un grado también puede beneficiarse, pero no de forma automática. Para conservar la bonificación en 2026/27 debe haber estudiado en el curso anterior en una universidad pública gallega, matricularse ahora de al menos 60 créditos de primera matrícula —o de todos los que le falten para terminar si son menos— y haber aprobado un porcentaje mínimo de los créditos del curso anterior. El listón es del 90% en Artes y Humanidades y en Ciencias Sociales y Jurídicas, del 80% en Ciencias de la Salud y del 65% en Ciencias y en Ingeniería y Arquitectura. Para los estudiantes a tiempo parcial, la exigencia es mayor: deben haber superado todos los créditos matriculados.

Quién paga el 100% de la matrícula

¿Quién sí tendrá que pagar más? De entrada, quienes no cumplan los requisitos de acceso o continuidad. Un alumno que llegue a Galicia desde otra comunidad sin haber hecho la PAU organizada por la CIUG ni encajar en las vías previstas por el decreto no tendrá derecho a la bonificación en ese primer curso. Podrá acceder a ella a partir del curso siguiente si ya acredita continuidad en el sistema gallego y cumple las condiciones académicas. Tampoco se aplica la bonificación a quienes ya tengan una titulación universitaria previa —grado, licenciatura, diplomatura, arquitectura, ingeniería o equivalentes—, porque la ayuda se reserva a quienes empiezan o completan un primer título oficial de grado.

Los suspensos

La otra gran excepción son los suspensos. La matrícula barata solo cubre créditos de grado de los que el alumno se matricula por primera vez. Si suspende una asignatura y tiene que volver a matricularse, deja de estar en primera matrícula y entra en la escala ordinaria de precios. Y ahí el salto es muy acusado.

En una carrera del grupo más caro —por ejemplo, una ingeniería, una ciencia experimental o una titulación sanitaria—, una asignatura normal de 6 créditos cuesta 83,58 euros en primera matrícula sin bonificación, pero con la ayuda autonómica se queda en apenas 84 céntimos. Si el alumno suspende y se matricula por segunda vez, esa misma asignatura pasa a 115,80 euros. En tercera matrícula sube a 187,26 euros. Y en cuarta y sucesivas alcanza los 238,74 euros. Es decir: una materia que en el recibo bonificado inicial no llega a un euro puede acabar costando casi 240 si se encadenan suspensos.

En las titulaciones de Artes y Humanidades y de Ciencias Sociales y Jurídicas, el salto también es notable. Una asignatura de 6 créditos queda en 59 céntimos con la bonificación del 99% en primera matrícula. Si se repite, pasa a 81,72 euros en segunda matrícula; a 132,24 euros en tercera; y a 168,36 euros en cuarta y sucesivas. El mensaje para las familias es claro: la matrícula de entrada puede ser casi gratuita, pero repetir asignaturas rompe por completo esa lógica.

Otras exenciones

El decreto mantiene además las exenciones y descuentos clásicos. No pagan los precios públicos de matrícula quienes obtengan una beca que cubra ese concepto, aunque si finalmente se deniega o se revoca tendrán que abonar la matrícula. También están exentos los miembros de familia numerosa especial, las personas con discapacidad y las víctimas del terrorismo y determinados familiares. Las familias numerosas generales tienen una bonificación del 50%. Las víctimas de violencia de género y sus hijos, así como los beneficiarios del ingreso mínimo vital, no pagan los precios académicos, aunque en estos dos últimos casos sí deben abonar los conceptos de secretaría que correspondan.

Los precios no suben. La Xunta mantiene para el curso 2026/27 los mismos importes de cursos anteriores, según recoge el decreto, que justifica la medida en la voluntad de favorecer el acceso a la universidad y evitar exclusiones por motivos económicos. La Administración autonómica ya defendía en 2023 que los estudiantes gallegos pagaban “lo mismo que se pagaba en 2011”, al anunciar la congelación por decimotercer año consecutivo. Con los cursos posteriores, la congelación encadena ya dieciséis cursos académicos sin subida nominal de las tasas universitarias.

Para las familias, la conclusión práctica es sencilla. Un primer curso completo de grado puede costar alrededor de 35 euros si el alumno entra por una de las vías bonificadas y se matricula de créditos nuevos. Pero esa factura reducida no cubre todos los conceptos, no se aplica a los másteres, no beneficia a quienes ya tienen un título universitario y desaparece en cuanto una asignatura pasa a segunda, tercera o cuarta matrícula. La universidad pública gallega seguirá siendo casi gratis al empezar un grado; lo caro llega cuando se repite.

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Fuente: Faro de Vigo

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