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Investigación

El perfil del furtivo en Galicia, muy reincidente e impune al declararse insolvente: solo 164 personas acumulan más de 4.200 sanciones por captura ilegal de almeja

Un estudio liderado por la USC pone el foco en las 23.908 multas y los 7.595 expedientes individuales tramitados por las autoridades entre 2012 y 2020

Las mayores tasa de reincidencia se dan entre los delincuentes «multiespecie» y aquellos que fueron pillados con bivalvos sedentarios

Furtivos en la ría do Burgo (A Coruña).

Furtivos en la ría do Burgo (A Coruña). / Casteleiro/Roller Agencia

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Jorge Garnelo

Vigo

A finales de 2025, el Juzgado de lo Penal número 1 de Vigo sentó en el banquillo a cuatro vecinos de Baiona acusados por las autoridades de realizar «una actividad continuada y reiterada de extracción de percebe sin control alguno». Los presuntos furtivos fueron pillados con las manos en la masa repetidas veces entre 2018 y 2021: el que más, en 64 ocasiones. Según las autoridades, actuaban de forma coordinada, con un capitán que «dirigía el rumbo» mientras el resto del equipo se dedicaba a esquilmar las costas del concello y otros municipios gallegos como Oia o A Guarda. Pese a ello, la petición de condena de la Fiscalía se limitó a una multa de 1.080 euros para cada uno y a 11 meses de inhabilitación especial para mariscar.

Más allá de que la pena pueda parecer alta o baja, la realidad es que el abono de buena parte de estas sanciones nunca llega a las arcas públicas. «Resulta especialmente destacable el uso de la insolvencia económica como mecanismo estructurado de impunidad», apunta un nuevo estudio que profundiza sobre esta situación. Lo firman Hugo Martínez Ballesteros y Gonzalo Rodríguez Rodríguez, investigadores del grupo EcoPesca de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), y acaba de publicarse en el International Journal of Rural Criminology.

El trabajo analiza al detalle la base oficial de infracciones por furtivismo marisquero en Galicia entre 2012 y 2020, proporcionada por la Consellería do Mar a los expertos y que consta de 7.595 expedientes individuales y 23.908 multas. Según indican, la mayor tasa de reincidencia (4,56 sanciones por caso) se da entre los delincuentes «multiespecie», una categoría creada por los especialistas para referirse a los procesos en los que la Administración no registró o no pudo identificar con precisión el recurso extraído. También es especialmente elevada entre quienes fueron pillados con bivalvos sedentarios como la almeja (3,19) o los berberechos (3,00), localizados en zonas accesibles como las playas y para cuya extracción se necesita poco más que una herramienta rudimentaria.

Tasa de reincidencia de furtivismo por especies en Galicia

Tasa de reincidencia de furtivismo por especies en Galicia / Hugo Barreiro

Concentración de sanciones a infractores reincidentes

Concentración de sanciones a infractores reincidentes / Hugo Barreiro

Es la vía más fácil, y por lo tanto la que más furtivos eligen para llenar sus bolsillos. A estos moluscos les siguen los erizos de mar (1,88), las navajas (1,84), los percebes (1,75), las nécoras (1,17), el longueirón (1,12) y las centollas (1,09).

Una lacra profesional

«Los reincidentes acumulan sanciones sin afrontar consecuencias materiales», señalan los autores, que afirman que «el sistema sancionador no solo fracasa a la hora de castigar, sino que puede contribuir involuntariamente a enquistar la exclusión y la reincidencia». El estudio distingue dos tipos de furtivos habituales: los de subsistencia, para quienes el furtivismo es más una estrategia de supervivencia que «un acto deliberado de transgresión», y los que se han profesionalizado. Practicar esta lacra «es más seguro y rentable» que otras actividades ilegales, aseguran los expertos, que consideran que «los resultados evidencian la inadecuación de los enfoques puramente punitivos para abordar la reincidencia».

En Galicia, las sanciones por pescar o mariscar sin autorización pueden ir de 601 a 300.000 euros, según la gravedad. Además, desde la reforma del Código Penal de 2015, el marisqueo ilegal puede constituir un delito castigado con multa proporcional a los ingresos o con penas de hasta dos años de prisión. Sin embargo, el trabajo incide en que no constan penas de prisión y que, en la práctica, predomina la vía administrativa. Y aquí está el gran problema: «Las multas (el castigo más habitual en la comunidad autónoma) se vuelven inexigibles, convirtiendo la insolvencia en una vía de escape de facto que neutraliza la sanción».

«Los resultados muestran que un pequeño número de furtivos concentra un porcentaje muy elevado del total de sanciones», exponen además los investigadores de la USC, que interpretan la reincidencia como «un signo de incumplimiento institucionalizado, una señal de alerta sobre los límites del sistema de control». Solo en la almeja, 164 personas acumulan 4.202 multas, el 57,6% del total de sanciones de esa especie. En el berberecho, 19 infractores reúnen 565, el 59,9%. Y en la categoría multiespecie, 267 personas suman 6.479, el 59,6%.

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Fuente: Faro de Vigo

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