Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Más de 500 fincas y al menos 71 hectáreas, bajo procesos de expropiación en Galicia

Carreteras, parques eólicos, polígonos, telecomunicaciones y hasta un parque arqueológico avanzan este año sobre terrenos privados

Yacimiento arqueológico de San Cibrao de Lás, en Ourense

Yacimiento arqueológico de San Cibrao de Lás, en Ourense / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

R.V.

Más de 500 fincas gallegas han quedado este año bajo el foco de distintos procedimientos de expropiación. La superficie que terminará pasando a pleno dominio de la Administración o de las entidades beneficiarias supera ya, como mínimo documentado, las 71 hectáreas, aunque el impacto territorial real es mayor si se suman las servidumbres y ocupaciones temporales que acompañan a muchos proyectos.

Detrás de esas cifras hay de todo. Nuevas carreteras, ampliaciones de polígonos industriales, parques eólicos, centros de telecomunicaciones, sendas peatonales e incluso terrenos destinados a proteger y ampliar un espacio arqueológico. Un mosaico de proyectos muy distintos que tienen algo en común: para poder ejecutarse necesitan disponer de propiedades que ahora están en manos privadas.

Las cifras se obtienen del recuento de los procedimientos expropiatorios que han sido publicados en el DOG durante 2026 y suma únicamente aquellos casos en los que es posible conocer con precisión el número de fincas o la superficie afectada. Por eso las cifras son, en realidad, un mínimo. Hay expedientes importantes, como la Ronda Este de Ourense o el acondicionamiento de la AC-406 entre A Baña y Val do Dubra, que ya avanzan por la vía expropiatoria pero cuya superficie completa todavía no se ha hecho pública.

Casi medio millón de metros cuadrados en Bértoa

La mayor operación localizada hasta ahora está en Carballo. La ampliación del parque empresarial de Bértoa obliga a disponer de 134 fincas que suman 473.478 metros cuadrados, algo más de 47 hectáreas. Es decir, prácticamente dos tercios de toda la superficie en pleno dominio que ya se ha podido cuantificar en los procedimientos analizados. La Xunta recurrió al procedimiento expropiatorio porque la empresa pública Xestur no dispone de la propiedad de todos los terrenos necesarios.

Catorce hectáreas para ampliar Lánsbrica

El segundo gran expediente no tiene que ver ni con carreteras ni con empresas. En San Amaro, Ourense, la Xunta ha activado la expropiación de terrenos vinculados al entorno arqueológico de San Cibrao de Lás-Lánsbrica. Son algo más de 142.000 metros cuadrados, unas 14,2 hectáreas, repartidas entre ocho referencias catastrales. En este caso, la finalidad es incorporar terrenos al ámbito del Parque Arqueológico de la Cultura Castreña y reforzar la conservación y gestión del yacimiento.

Entre Bértoa y San Cibrao de Lás suman ya por sí solos más de 61 hectáreas.

Las carreteras también tiran de expropiaciones

Buena parte del mapa restante está ligado a infraestructuras viarias. La prolongación de la autovía de la Costa da Morte, entre Santa Irena y la AC-432, afecta a unas 50 fincas y necesita alrededor de 3,2 hectáreas en pleno dominio. Pero la huella real de la obra es mayor, porque a esa superficie se añaden otras parcelas sometidas a ocupaciones temporales y servidumbres.

Algo similar ocurre con el desdoblamiento del corredor Nadela-Sarria, una de las principales obras viarias pendientes en Lugo. El tramo entre Nadela y A Pobra de San Xiao incorpora alrededor de tres hectáreas de expropiación en los anexos parcelarios que han podido cuantificarse.

Y la lista continúa. El acondicionamiento de la AC-406, entre A Baña y Val do Dubra, afecta a 107 predios, aunque todavía no se ha incorporado al total de hectáreas por no disponer de una suma homogénea de todo el parcelario.

También está en marcha la Ronda Este de Ourense, con propiedades afectadas tanto en la capital como en San Cibrao das Viñas. La Xunta ha ido convocando este año a los titulares para levantar actas previas y, en algunos casos, para proceder ya a la ocupación de los terrenos.

Los molinos también dejan huella en el parcelario

Los parques eólicos constituyen otro de los grandes bloques. La repotenciación del parque de Muras, entre Muras y Ourol, afecta a unas 99 fincas. Solo las superficies que pasarán a pleno dominio para cimentaciones y plataformas de aerogeneradores rondan las 2,8 hectáreas.

Pero esa cifra no refleja toda la afección. En los parques eólicos hay terrenos que no son expropiados de forma definitiva pero quedan condicionados por servidumbres de caminos, zanjas para cableado, áreas de vuelo de las palas o zonas de ocupación temporal durante las obras.

También está en fase expropiatoria el parque Olerón, entre Rois y Brión, con una treintena de fincas todavía afectadas después de los acuerdos alcanzados con otros propietarios. Y a la lista se suma Novo Repotenciación, que alcanza terrenos de Valdoviño, Narón y San Sadurniño.

Una cosa es expropiar y otra, imponer una servidumbre

Hay otras hectáreas sometidas a algún tipo de limitación. Una línea eléctrica puede necesitar apenas unos metros cuadrados para instalar un apoyo, pero imponer una servidumbre sobre una franja mucho mayor. Lo mismo sucede con un parque eólico: la cimentación ocupa una superficie determinada, mientras que el vuelo de las palas o los caminos internos condicionan terrenos que siguen perteneciendo al propietario.

Telecomunicaciones, sendas y pequeñas actuaciones

El DOG recoge también operaciones mucho más pequeñas que las grandes carreteras o los polígonos. El centro de telecomunicaciones de O Mondigo, en Ribadeo, necesita unos 2.668 metros cuadrados en pleno dominio, a los que se añaden más de 6.000 metros cuadrados afectados por servidumbres. En Cenlle, otro centro de telecomunicaciones incorpora cerca de 2.000 metros cuadrados de expropiación.

Y en A Guarda, la senda hacia Camposancos requiere apenas unos 200 metros cuadrados. Una cantidad mínima frente a las decenas de hectáreas de Bértoa, pero que también supone abrir un procedimiento expropiatorio y citar a los titulares afectados.

Fuente: Faro de Vigo

Tracking Pixel Contents