Los niños de sexto de Primaria también se hacen preguntas sobre la conveniencia de la obra de prolongación de la pista de Alvedro. "¿Por qué quieren ampliarlo en tiempos de crisis?", preguntaron los alumnos del colegio de Tarrío en el pleno infantil celebrado ayer en Culleredo. Ellos prefieren que se mejore la comunicación con el de Santiago a través de la autopista y el AVE.

El alcalde, Julio Sacristán, es de la misma opinión. "Hoy se escuchan más voces en contra de la ampliación por la crisis, pero cuando se aprobó nos quedamos solos", lamentó el regidor, que considera que con dos aeropuertos "puede ser suficiente". Apuesta porque se realice un metro ligero que comunique Alvedro y Lavacolla o ubicar las estaciones del tren de alta velocidad en los mismos aeropuertos "en vez de en las ciudades".

Y es que los inconvenientes de contar con un aeródromo en el municipio no dejan de surgir. Tras la expropiación de 322 fincas -con 46 viviendas, una empresas y un colegio de Infantil- para la prolongación de la pista a lo largo, ahora una nueva amenaza pesa sobre otras 38 viviendas con la ampliación de la plataforma a lo ancho recogida en el nuevo plan director.

Sacristán advirtió de que, a pesar de que no se sabe ni cuándo ni cómo se emprenderá esta nueva obra, los propietarios de estos inmuebles ya no podrán realizar más que trabajos de mantenimiento en ellos al quedarse fuera de ordenación. "No pueden hacer obras y no saben hasta cuándo van a estar así", reprueba.

Construir en Culleredo conlleva un proceso administrativo más largo y tedioso que en el resto de municipios. "En casi todas las zonas es necesario pedir el permiso de AENA", explica el alcalde y agrega que la situación se complica ya que hay más tipos de servidumbres.

El Concello tiene previsto hacer una práctica con los colegios, a los que les remitirán planos, para que los escolares conozcan como afecta contar con una infraestructura como el aeropuerto en el territorio municipal.