El Ayuntamiento de A Laracha deberá buscar una nueva ubicación para el campo de fútbol de Caión. La parcela de 10.200 metros cuadrados en la que pretendía habilitar el equipamiento y para la que ya había expropiado quince fincas, está calificada por el Plan de Ordenación do Litoral como zona de especial protección.

Esta anomalía ha llevado a la Xunta a informar desfavorablemente el proyecto municipal. La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas recuerda además que la parcela donde A Laracha proyectaba el equipamiento deportivo se sitúa dentro del Lugar de Interés Comunitario Costa da Morte.

La negativa autonómica ha llevado al Concello a proponerle al Gobierno gallego una modificación puntual del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) que le permita habilitar el campo de fútbol en unos terrenos próximos al cementerio y el santuario de Caión. El Ayuntamiento propone ahora ubicar el equipamiento entre A Pedreira y Xermaña, en un ámbito calificado como Suelo Urbanizable Non Delimitado.

El Ayuntamiento larachés se decanta por esta opción porque "es la que mejor se integra en Caión" y "porque ya existe un equipamiento como es el cementerio", según recoge el documento. "Podrán compartir espacios comunes, como el aparcamiento previsto", defiende.

Si la alternativa prospera y recaba el sí autonómico, el Concello podrá saldar una deuda con Caión contraída en 2003, año en que el alcalde, José Manuel López Varela, y el patrón mayor de la cofradía, Evaristo Lareo, firmaron un convenio para recalificar para uso residencial los terrenos del campo de fútbol. La operación, pendiente de resolución judicial, dejó a la parroquia sin lugar donde echar una pachanga.

"Donde había campo de fútbol y se iban a construir sesenta apartamentos de lujo resulta que solo hay una explanada y la villa de Caión no tiene campo de fútbol", criticaba ayer en un comunicado de prensa el grupo municipal del BNG. Para su portavoz, Xoán M. Sande, la situación es culpa de un "cúmulo de chapuzas y despropósitos".

El Ejecutivo local mantiene que el plan del litoral es posterior al proyecto y confía en dar un nuevo uso como equipamiento a los terrenos expropiados en Xermaña.