El sistema educativo en Arteixo sufrió una revolución en los años setenta con la construcción del colegio Carrero Blanco -ahora Ponte dos Brozos-. Las nuevas instalaciones, finalizadas en 1974, unificaron la educación primaria que hasta aquel entonces se impartía en pequeñas escuelas dispersas por las parroquias del municipio. Con el paso de los años y el progresivo aumento de la población en Arteixo ha llegado a ser uno de los centros educativos más masificados de Galicia.

Hace más de cuatro décadas los niños de la parroquia de Arteixo asistían a clase a la Escuela Completa Unitaria de Niños, situada en A Baiuca, un centro regentado desde 1898 por Cándido Trasende Vicente, un maestro al que un busto y una planca en la vivienda en la que residió le rinden homenaje. Según la información recopilada por el escritor y vecino de O Rañal, Xabier Maceiras, Cándido Trasende estuvo sucedido por distintos profesores hasta la llegada de Santiago Mosquera Mariño, último docente de esta escuela y que llegó a ser director del Carrero Blanco.

Las alumnas de primaria de la capital municipal asistían a clase a la Escuela Completa Unitaria de Niñas, construida en 1925 a escasos metros de la de los varones y cuya última profesora fue Carmen Frade Giraldez, que también pasó a formar parte del equipo docente del nuevo colegio en los años setenta. Los más pequeños recibían clases de parvulario, impartidas por doña Marisé, en una escuela próxima a lo que hoy en día es la calle peatonal.

En la parroquia de Santiago de Arteixo estaba también la escuela unitaria de O Pedregal, un edificio cuyo estado de abandono ha sido denunciado en diversas ocasiones por el BNG. Los nacionalistas reclaman al Concello que rehabiliten y den utilidad al inmueble. Este centro fue construido sobre 1930 en terrenos municipales. El alcalde en aquel entonces, Eduardo Martínez Palleiro, ordenó su construcción con la finalidad, según cuenta Maceiras, de tener cerca a su hija, la maestra Inés Martínez Castro, que aún reside en el municipio.

El núcleo de Arteixo contó, durante los años 40, 50 y 60, con una escuela privada regentada por Julita Mosquera y sus hermanos Pablo, Domingo y Máximo, este último propietario actual del balneario de Arteixo. Xabier Maceiras recuerda que tanto su madre como sus tíos asistieron a esta escuela, una educación por la que debían pagar quince pesetas al mes.

Más allá de la capital municipal, las parroquias y algunos núcleos del municipio contaban también con sus propios centros educativos, como es el caso de Loureda, que desde 1893 disponía de escuela pública.

La parroquia de Larín contaba con una escuela unitaria para niñas. Situada en Mirón, estuvo regentada durante quince años por la ilustre profesora y escritora Dora Vázquez durante quince años. Había además un centro público mixto, que a lo largo de los años estuvo instalado en distintos lugares como Paradela, Mirón, Coque, A Rúa o Igrexario. Desde 1952 hasta 1954 el marido de Dora Vázquez impartió clases en este centro.

La escuela de Armentón estaba ubicada en el pazo de Anzobre desde 1877, cuando el Ayuntamiento alquiló las instalaciones a la familia Puga, dueña del pazo. La última profesora de este centro fue Carmen Lareo Galán, que ocupó la plaza desde 1968 hasta que se integró en el que hoy se conoce como Ponte dos Brozos.

Barrañán aún conserva la que fue una de las escuelas más antiguas del municipio, fundada por el emigrante Antonio Vázquez, y que en la actualidad es el local social de varias asociaciones. La maestra Luisa Baamonde Piñón, conocida como A Chicha, fue la encargada de cerrar las puertas de este centro. La parroquia de Lañas contaba con una escuela mixta en el lugar de Pazo de Masende y otra, la Escuela Nacional de Niños y Niñas de Lañas. La primera tuvo como último profesor a Antonio Pérez Varela, cuya esposa, Delfina Seijas Domínguez, fue la encargada de dar clases en la otra escuela unitaria desde 1961 hasta su cierre. Fue durante la dictadura de Primo de Rivera cuando se construyó, en el lugar de Sixto, la escuela mixta de Meicende. En la misma época se levantó el colegio de Monteagudo en la zona de Igrexario, un colegio que se trasladó hasta el lugar de O Freixal. El núcleo de A Cachada tenía su propia escuela.

Manuel Barcia Laya, conocido como El Peladillo, fue el último profesor de la Escuela Unitaria de Niños de Pastoriza, que estaba en A Campanilla. El colegio de las niñas se encontraba en O Santuario y tuvo a doña Josefina, cuenta Xabier Maceiras, como docente hasta la unificación de la educación Primaria en el Carrero Blanco.

En la parroquia de Morás, que contaba con dos escuelas, impartió clase Carmen Vázquez García desde octubre de 1955 hasta junio de 1956, cuando se casó con el entonces futbolista Arsenio Iglesias. Ramona Moscoso Menne fue la encargada de suceder en el puesto a la mujer del conocido como O zorro de Arteixo. Los pequeños de Chamín y Sorrizo acudían a clase a la escuela mixta de A Lagoa, construida en 1919 y que continúa en funcionamiento como centro unitario. Los residentes en Suevos contaron desde 1919 con su propia escuela mixta para escolarizar a sus hijos, un colegio que estuvo regentado por Julia Sánchez Castelo desde 1963 hasta su desaparición.

La puesta en marcha del colegio Ponte dos Brozos fue motivo de preocupación de las autoridades de la época. En declaraciones publicadas en 1974 por un periódico local por el entonces alcalde, Víctor García Villaronga, mostraba su intranquilidad por el retraso en la inauguración del centro escolar pese a que las obras habían concluido y las instalaciones estaban perfectamente acondicionadas.