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OLEIROS

La operación de las capuchinas

Las religiosas firmaron en 2004 una opción de compra con un particular que la traspasó a una promotora que quería convertir el convento en centro de día, pero entró en concurso

Vista aérea del convento de las Hermanas Clarisas Capuchinas. / la opinión

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Oleiros

La madre María del Carmen de las Hermanas Clarisas Capuchinas del convento de Oleiros aseguró en noviembre del año pasado que siempre habían rechazado la idea de vender la propiedad. Sin embargo, el 24 junio de 2004, esta comunidad de religiosas firmó con un particular, en documento privado, una opción de compra sobre una parte de la finca, el convento y las hospedería, en total, 11.600 metros cuadrados. La cifra acordada fue una cantidad en efectivo de 120.202 euros y una parte en especie, la construcción de un nuevo convento para ellas, con panteón y pozo de agua, en otra parcela de su propiedad también en el municipio oleirense.

Seis meses después, el intermediario traspasó su opción de compra a un promotor inmobiliario, administrador de la sociedad O' Carón, también en documento privado. Acordaron el traspaso del derecho de opción de compra del convento y los terrenos de las clarisas y el particular multiplicó casi por cinco sus ganancias al pactar un precio de 545.183 euros (incluyendo los honorarios de intermediación inmobiliaria).

La operación de las capuchinas

La operación de las capuchinas

En este caso también se acordó un pago en efectivo y otro en especie: un abono inicial de 173.313 euros mediante dos pagarés que se cobraron y los restantes 370.869 serían con la entrega al intermediario de un chalé en construcción en una urbanización de A Coruña que realizaba la promotora.

En el contrato entre el promotor y el intermediario se estableció una cláusula resolutoria expresa: el traspaso de la opción de compra era válido solo si se cambiaba el "uso urbanístico del convento y terreno" permitiendo la "rehabilitación" del inmueble para transformarlo en un "centro geriátrico de asistencia a la tercera edad". Si no había recalificación de terreno no se entregaría el chalé y se devolvería la cantidad en efectivo, resolviéndose el contrato.

En el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Oleiros de 1995 la parcela de las clarisas capuchinas figuraba como equipamiento religioso privado con una superficie de 8.000 metros cuadrados.

En el plan general de 2009 la calificación cambió para equipamiento comunitario asistencial, lo que sí permite el uso de centro de día, y con una superficie de 18.385 metros cuadrados. Por lo tanto, no fue necesario resolver el contrato al cumplirse la condición acordada en el contrato.

En septiembre de 2008 sin embargo el contrato se modificó porque el promotor vio que las obras de construcción del nuevo convento iban a ser más caras de lo inicialmente previsto, así que se pactó que en lugar de un chalé nuevo le entregaría al intermediario y su esposa otro chalé ya construido y valorado en menor coste, 270.488 euros.

En el contrato privado modificado acordaron también que el intermediario sería indemnizado con 400.000 euros sino se le entregaba el chalé acordado, libre de cargas.

Sin embargo, desde la firma de la opción de compra en 2004 hasta el contrato de 2008 hubo un cambio en la postura de las clarisas y solicitaron judicialmente la extinción del derecho de opción de compra al alegar que ya no estaba vigente. Una opción de compra es un precontrato o contrato aplazado y si no se ejerce el derecho en el plazo acordado se extingue.

El empresario y el intermediario también previeron la posibilidad de que los jueces declarasen cancelada la opción de compra al no ejercitarse en tiempo así que acordaron también que si pasaba eso el promotor debía abonarle al particular el precio de venta restante, el chalé.

La sociedad O Carón Grupo SL sin embargo entró en concurso de acreedores en marzo de 2009, y quedó disuelta en noviembre de 2010. Entonces el administrador concursal inició el proceso para detectar todos los bienes y derechos de la entidad con el fin de pagar a los acreedores, y hasta presentó un contencioso para reclamar la propiedad del chalé que la promotora había entregado al intermediario y su esposa, intentando así anular el contrato de 2008.

El juzgado inicialmente le dio la razón al administrador concursal pero el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de revocar el fallo y el intermediario se queda con el chalé aunque no se materializase la venta del convento ni, al menos por ahora, se transformase éste en un centro de día para mayores.

Las capuchinas, que tras la firma de la opción de compra en 2004 parece que cambiaron de opinión respecto al convento junto a la urbanización en Os Regos, abandonaron estas instalaciones en el verano de 2013 para irse a la sede de las clarisas en Pontevedra.

Alegaron que allí eran solo cuatro monjas de 90,86,78 y 73 años y necesitaban quién las ayudase y cuidase y en Oleiros también eran pocas, solo nueve. No obstante el pasado noviembre decidieron regresar y traerse a Oleiros a las religiosas de Pontevedra y hacer algunos arreglos y mejoras en el convento.

El objetivo, según había explicado la religiosa María del Carmen, era empezar este mismo mes a vivir en estas instalaciones oleirenses de nuevo, tras unos arreglos de electricidad, carpintería y pintura. Estas monjas de clausura residen en el convento de Oleiros desde 1982, tras abandonar el monasterio de la calle Panaderas en A Coruña. El edificio es un inmueble singular diseñado por el grupo Tau y levantado por Construcciones Fontenla.

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