Una mansión en ruinas, un singular y único zigurat, un jardín con una senda en madera de boj, los restos de un gran lago artificial navegable, un estanque de teselas de colores y formas similares al estilo Gaudí, un impresionante bosque con árboles centenarios y ejemplares espectaculares, y varias leyendas. Todo esto, el recuerdo de una propiedad del año 1875 que poseía la familia Tenreiro en la parroquia de Nós, ya es propiedad pública, tras la firma ayer de la escritura de adquisición entre el alcalde, Ángel García Seoane, y representantes de la Fundación Tenreiro.

Seoane anunció que para festejar que Oleiros tiene un nuevo parque público, una zona verde de 30.000 metros cuadrados, ha organizado una romería popular para el próximo 13 de septiembre, que durará todo el día y al que están invitados todos los vecinos.

Esta jornada festiva incluirá también una visita a las obras de construcción, en otra parte de la finca, del colegio de Infantil y Primaria, que prevé su apertura para el curso 2015-2016.

El Concello acordó con la Fundación Tenreiro entregarle en efectivo unos 86.000 euros y el resto del dinero por estos terrenos, hasta los 480.000 euros del total, lo abona en especie, mediante la cesión a la entidad de un terreno en Canide apto para construir cuatro chalés.