02 de septiembre de 2018
02.09.2018
La Opinión de A Coruña
SADA

¿Qué hacemos con El Náutico?

02.09.2018 | 02:19
La cafetería El Náutico, que lleva años cerrada.

El Náutico de Sada permanece a la sombra de la piqueta desde 1999, año en el que la Justicia ordenó en sentencia firme su demolición por exceso de altura y ocupación. El derribo se hace de rogar. Y mucho. Este edificio ubicado en pleno centro de la villa sigue en pie más de un lustro después de que su impulsor y acérrimo defensor, el exalcalde Ramón Rodríguez Ares, tuviese que abandonar a la fuerza el Ayuntamiento tras ser inhabilitado seis meses por desoír las órdenes de demolición.

El restaurante que acogió más de un festejo del PP en los momentos cumbres del monchismo es hoy un erial. Vallado, con parte de los ventanales rotos y cubierto de pintadas, hace ya muchos años que El Náutico no está para fiestas. La concesionaria cesó la actividad en 2006 y posteriormente dejó caducar la licencia que le había sido concedida en 2009 para su legalización parcial. Ahora, con el nuevo plan general en vigor, las posibilidades de salvar en parte esta cafetería son más que reducidas, dado que el PXOM califica la zona como sistema general de espacios libres que debe estar liberada de edificaciones y en la que solo se permitirán nuevas edificaciones de forma excepcional previo acuerdo municipal.

El actual Gobierno local anunció hace ya un año la celebración de una consulta ciudadana para decidir el futuro de los terrenos una vez ejecutado el derribo total. El concejal de Urbanismo, Francisco Montouto, sostuvo ayer a consulta de este que el objetivo sigue siendo el mismo, realizar una consulta tras cumplir la sentencia firme de derribo.

Sada arranca un nuevo curso político tras el parón estival y todo apunta a que El Náutico será uno de los asuntos que recalarán en junta de gobierno en este mes de septiembre. No solo por la necesidad de dar de una vez solución a este céntrico enclave del paseo marítimo cada vez más degradado, sino porque fue uno de los compromisos adquiridos por Sadamaioría con mayor carga simbólica debido a la dilatada lucha judicial de Manolo Crisanto, edil en aquel momento de PSG-EG.

A menos de un año del fin del el mandato, quedan todavía muchos interrogantes por despejar. ¿Cómo se realizará la consulta ciudadana?, ¿se ejecutará finalmente el derribo total del edificio durante este mandato?. Solo Sadamaioría se ha pronunciado públicamente a favor de proceder ya a su demolición íntegra,  una medida que deberá ser acordada por las tres fuerzas que gobiernan en Sada (Sadamaioría, PSOE y BNG).

El Ejecutivo, en minoría, podría tener dificultades para convencer a la oposición. Todo apunta a que el PDSP no accederá de buen grado al derribo total. Es probable que Rodríguez Ares, de vuelta a la vida política tras su inhabilitación por ignorar la orden de demolición de El Náutico, no lo ponga fácil.

El PP se pronunció en el pasado en contra del derribo. La formación rescató la concesión sobre la campana del anterior mandato, lo que supuso un desembolso de 37.000 euros. Su portavoz, Ernesto Anido, defendió entoces la importancia de recuperar este "estandarte" en horas bajas.

El mandato municipal encara su recta final y la pregunta ¿qué hacemos con El Náutico? sigue sin respuesta. Los próximos meses serán cruciales para aclarar el futuro de este edificio y para que este destacado enclave de la fachada marítima encuentre encaje tras décadas envuelta en polémicas y líos judiciales.

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