24 de marzo de 2019
24.03.2019

Tesoros de la botica tricentenaria

Betanzos concede la Medalla de Prata a la Farmacia Couceiro, la más antigua de Galicia, con más de tres siglos || El primer documento que se conserva es de 1719

23.03.2019 | 22:47
Tesoros de la botica tricentenaria

Al adentrarse por primera vez en el número 8 de la Rúa dos Prateiros, uno casi puede escuchar el tic-tac de las manecillas del reloj al retroceder... uno, dos y tres siglos. Las columnas de madera noble coronadas por capiteles dorados, el mostrador de mármol y las hileras de botes de porcelana y los frascos con jarabes trasladan al visitante a tiempos en que los boticarios pertenecían al mismo gremio que los alquimistas, los veterinarios o los especieros y el vino se utilizaban como base de muchos medicamentos.

La Farmacia Couceiro, la más antigua de Galicia, recibirá la Medalla de Prata de la ciudad de Betanzos por su "vocación de servicio público" y por conjugar su actividad y su moderno laboratorio con la preservación de "un museo", parada obligada de turistas y de todo aquel interesado en el patrimonio.

El reconocimiento es obligado. Pocos municipios pueden presumir de contar con una botica con tres siglos de actividad ininterrumpida, regida siempre por la misma familia y en el mismo lugar, en la entrada del casco histórico. Y, sobre todo, pocos ayuntamientos pueden presumir de acoger un negocio tricentenario cuyos regentes han puesto tanto mimo y esfuerzo a la conservación de un patrimonio, de un enorme valor para conocer cómo se trabajaba en las reboticas de antaño.

A la anterior titular, María Luisa Couceiro, se le debe gran parte de este trabajo de recuperación de auténticas piezas de museo. Tesoros como un antiguo mortero de bronce conservado en una esquina de la farmacia y, ya en la rebotica, balanzas de los tiempos de se venta granel, un moldeador de corchos para los frascos, alambiques, microscopios o alcohómetros antiguos...

A la actual titular, María Sánchez Martínez y a la auxiliar, Viruca Martínez Couceiro, se les escapa el cariño por su profesión y su negocio en cada palabra. Risueñas, descubren uno a uno los tesoros de esta botica. Y sus curiosidades, como la "pomada de fuego". O el bote más antiguo que se conserva y, en otra, balda, un sifón de una antigua fábrica de gaseosas que había en el sótano.

La fecha exacta en la que comenzó a funcionar esta farmacia es un misterio. El primer documento que se conserva data de 1719. Su titular tenía ya 43 años, una edad más que avanzada para la época para iniciarse en una profesión, por lo que es probable que la farmacia llevase ya varios años en funcionamiento. Son ya más de 300 y la receta del éxito se guarda en la rebotica.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
esquelasfunerarias.es