Un ciclista octogenario ha sido denunciado por no respetar el confinamiento decretado en el estado de alarma contra la propagación del coronavirus al encontrarse a 10 kilómetros de su casa, en Melide (A Coruña), pese a intentar engañar a los agentes de la Guardia Civil al llevarles a un domicilio falso.

Nada más ser sorprendido por los agentes, el hombre, de 82 años, aseguró que había salido a hacer la compra y que ya regresaba a su domicilio pero, una vez allí, la familia que vivía en el mismo manifestó a los agentes que no conocía al denunciado, explica la Guardia Civil en un comunicado.

En ese momento, el hombre reconoció que en realidad vive a 10 kilómetros de donde fue identificado y que, a pesar de conocer la obligación de quedarse en casa, salió a practicar este deporte como suele hacer cada domingo.

Tras cursar la denuncia, la Guardia Civil lo escoltó hasta que finalmente llegó a su verdadero domicilio, en Melide.