El Ejecutivo local de Arteixo ha convocado para el martes la Comisión Informativa de Asuntos del Pleno para poder iniciar los trámites administrativos necesarios para poder comprar el complejo del balneario, una operación que cuesta tres millones de euros, que serán aportados por la Fundación Amancio Ortega. Una vez este órgano dé su visto bueno, la Junta de Gobierno Local podrá proceder a iniciar la licitación pública para hacerse con la propiedad de este recinto, que está ubicado en plena capital municipal. La adquisición del balneario fue anunciada pocos días antes de que comenzase el estado de alarma, con lo que quedó en suspenso. Ahora el Concello la retoma.

La documentación necesaria para realizar la compra ya está lista y será aprobada el martes en la comisión. El contrato será adjudicado por procedimiento de adquisición directa, es decir, el Concello solicitará "oferta exclusivamente" a las "personas propietarias del bien cuya adquisición se pretende". Ya existe un compromiso elevado ante notario con fecha de 3 marzo para la venta al Ayuntamiento por un importe de tres millones de euros.

Los actuales dueños del recinto deberán presentar la oferta para la venta en un plazo de quince días hábiles una vez se publique el anuncio de la contratación y de la recepción de la invitación por parte de la Administración para participar en el proceso.

Una vez el Concello reciba la documentación solicitada, el órgano de contratación deberá adjudicar el contrato en un plazo de cinco días hábiles.

La operación incluye la casa de baños, el edificio del restaurante, el jardín y la capilla que se encuentra en el otro lado de la plaza. También supondrá que el Ayuntamiento pase a ser el propietario de los derechos de uso del agua, ya que la instalación cuenta con dos pozos.

Una vez se formalice esta compra, el Gobierno local realizará un proyecto de reforma y adecuación de los espacios de la instalación para que puedan ser utilizados por los vecinos.

El Ejecutivo municipal planteó en el mes de marzo, tras hacerse pública la operación, que en el edificio del restaurante y del hotel se estableciese la biblioteca central, que abandonaría el centro cívico, y que se pueda habilitar un aula de estudio. También preveía la instalación de algún espacio para mayores, ludoteca y sala de exposiciones. El alcalde, Carlos Calvelo, explicó entonces que la adquisición de estas instalaciones "abre cantidad de posibilidades" y que negociará los usos con la oposición. En el caso de la casa de baños aseguró que la idea es "recuperar los usos". La instalación cuenta con dos pozos de agua termal.

El balneario es uno de los inmuebles más importantes que ha tenido el municipio en su historia, ya que, antes de la existencia de Inditex, situó Arteixo en el mapa, junto al Santuario de Pastoriza. Se trata de un complejo cuya creación se remonta a mediados del siglo XVIII y que ha quedado integrado dentro de la trama urbana.

El decreto por el que se aprobó iniciar la adquisición señala que el Balneario de Arteixo "es un complejo arquitectónico, recogido en el Catálogo de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia y catalogado como Tipo de Bien Etnográfico, y que resulta ser un elemento clave de la historia del ayuntamiento de Arteixo".

El origen de este complejo se remonta a mediados del siglo XVIII. "En 1768 un matrimonio de comerciantes coruñeses construyeron unas casitas terrenas para que la gente se bañase, creando una fundación para asegurar la continuidad de los baños", afirma la resolución para la compra. También indica que desde aquel momento "las aguas termales minero-medicinales de Arteixo pasan a formar parte de la historia del concello".

El historiador Xabier Maceiras cuenta en su blog Crónicas de Arteixo, que con el paso de los años el balneario, junto con el de Carballo, era el único termal reconocido en toda la provincia de A Coruña y que "se convertiría en un centro de gran actividad social y marco de hechos históricos de cierta importancia como el protagonizado a primeros del siglo XIX por el general Juan Díaz Porlier".

La operación incluye la compra de la capilla que se encuentra en la plaza, de tal modo que pasará a ser pública. Este inmueble se encuentra actualmente tapiado y lleno de pintadas. Además, su estado de conservación en varios puntos no es bueno, ya que presenta agujeros en los laterales y caída de cascotes.

Esta pequeña edificación esconde una historia que estaba a plena vista y que hasta hace pocos meses no se conocía. La campana que está en lo alto de la estructura procede de un barco británico, el Hebburn Hall 1871, que naufragó en la costa de Baldaio, en el municipio de Carballo, hace casi un siglo y medio. Este descubrimiento lo realizó el historiador arteixano Xabier Maceiras, que un día se encontraba "paseando" por la zona y de casualidad pudo ver las inscripciones que hay grabadas en la campana.

La capilla tiene dos siglos de antigüedad. Este historiador arteixán explicaba que hubo actividad en este inmueble hasta la década de 1990. Su teoría es que la construcción de la "iglesia nueva" de Arteixo propició que se dejase de utilizar el edificio del balneario. Antes los vecinos debían desplazarse hasta la iglesia vieja, en la zona próxima a A Baiuca.