18 de julio de 2020
18.07.2020
La Opinión de A Coruña

El incendio deja la casa Carnicero al borde del colapso tras años de dejadez y alertas desoídas

El Ejecutivo municipal dice que negociaba su cesión y fía el futuro de esta joya modernista a un dictamen técnico - La Guardia Civil investiga el origen del fuego y Concello y vecinos apuntan a okupas

18.07.2020 | 01:19
El incendio deja la casa Carnicero al borde del colapso tras años de dejadez y alertas desoídas

Un informe técnico determinará el futuro de la casa Carnicero. Tras años de dejadez y de alertas desoídas, el incendio registrado este jueves podría asestar la puntilla a esta vivienda modernista, testimonio de los buenos tiempos de la ría de O Burgo y que languidece desde hace décadas encajonada entre A Ponte Pasaxe y modernos edificios de Perillo.

El Concello de Oleiros tiene ahora dos opciones sobre la mesa: rehabilitar o demoler. El dictamen de los técnicos será determinante para decantar la balanza y las perspectivas no son halagüeñas. El fuego devoró por completo la cubierta y el interior de esta vivienda construida en 1917. Solo permanece en pie la fachada, los muros laterales y las paredes interiores. Nada queda ya de la singular escalera de madera que comunicaba las tres plantas ni de sus curiosas molduras ornamentales que decoraban techos y paredes.

Cuenta a favor de la casa Carnicero su calidad constructiva. "Utilizaron muy buenos materiales, otra casa se habría desplomado", explicaba ayer el jefe del parque de bomberos de Arteixo, Alejandro García. A pesar de ello, el estado de las paredes interiores es precario y, con la estructura al borde del colapso, el más mínimo derrumbe interior podría sentenciar definitivamente el inmueble.

La Guardia Civil investiga las causas del incendio y descarta un cortocircuito, dado que la casa carecía de suministro eléctrico. El instituto armado maneja la hipótesis de que pudo haber sido provocado por un "indigente" que hubiese buscado cobijo en el interior, según explicó ayer un portavoz del cuerpo a este diario. Los agentes, que todavía no han podido inspeccionar el interior de la casa por el riesgo de derrumbe, afirmaban ayer no tener constancia de la presencia de okupas en el momento del suceso, aunque sí estaban al tanto de que, desde hace meses, había "gente que realizaba algún tipo de actividad" de forma esporádica en esta casa abandonada.


Residentes en el entorno apuntan directamente a okupas: "Esto se veía venir. Yo siento una impotencia enorme, porque llevábamos meses avisando, en la casa entraba gente todos los días. Le pedimos al propietario que tapiase la ventana por la que accedían pero no os hizo caso", lamentaba ayer una residente en el edificio anexo.

El Gobierno municipal se sumó también ayer a la hipótesis de los okupas. "Es todo muy raro. Esto de okupas en edificaciones antiguas semiabandonadas es un problema muy grande que hay que abordar sin más, hay que cambiar la ley, nadie puede entrar a saco en una propiedad privada", apuntaba ayer el alcalde, Ángel García Seoane en una entrevista radiofónica al ser consultado sobre el incendio.

El Ejecutivo municipal no aclaró ayer si a lo largo de los últimos años había abierto algún expediente para frenar el deterioro de este chalé catalogado, obra de Rafael González Villar, el arquitecto que diseñó joyas como el Kiosco Alfonso o Casa Molina. El alcalde sostiene que habían instado su rehabilitación a los propietarios, que se opusieron alegando motivos económicos y que ofrecieron su cesión gratuita al Concello, que debería asumir a cambio las labores de restauración: "Ya teníamos todo cerrado y estábamos pendiente de ir al notario para firmar", aseguró ayer el regidor en redes sociales.

El futuro de la Casa Carnicero pende de un hilo tras años de dejadez, de abandono crónico a pie del puente de A Pasaxe. Difícil imaginar un epílogo tan triste para una casa que fue testimonio de los buenos tiempos para el marisqueo de la ría de O Burgo. Esta vivienda singular fue diseñada por Rafael González Villar a principios del siglo pasado para el industrial Enrique Carnicero Ríos, propietario de un parque de cría de ostras al pie de la casa muy que llegó a gozar de gran popularidad. La vivienda, que también fue bar y estanco, tenía un merendero al que acudieron a degustar las ostras Lola Flores o Manolo Caracol, como aún recuerdan con nostalgia los mayores de Oleiros.

Su declive fue paralelo al de la ría. De nada le ha valido a la casa Carnicero la protección que le otorgó el plan general en 2009. La ficha ya calificaba entonces de "regular" el estado de conservación de esta casa modernista. Y ha ido a peor con el tiempo. Desde hace ya años, los vecinos alertan del deterioro de la vivienda. Entidades culturales y medios como este diario han alertado durante años del deterioro de la vivienda y la urgencia de tomar medidas.

Daños en el edifico anexo

Residentes en el edificio anexo a la casa denunciaron ayer que el incendio había provocado desperfectos en la fachada y también en el interior del inmueble por el espeso humo que aún ayer se colaba por sus ventanas.

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