21 de agosto de 2020
21.08.2020
La Opinión de A Coruña

Desalojada la vivienda okupada de Perillo

La familia agradece el apoyo de los vecinos y la agilidad del juzgado

21.08.2020 | 11:30
Desalojada la vivienda okupada de Perillo

Tras sucesivas protestas y quejas vecinales por la okupación de tres viviendas situadas al borde de la ría de O Burgo, en Perillo, la Guardia Civil ha desalojado esta mañana por orden judicial a las seis personas que okupaban el edificio, una pareja joven con dos niñas pequeñas y otra pareja mayor. El Juzgado de Instrucción número 3 de A Coruña ha acordado el desalojo forzoso, que ha sido realizado hoy sin incidentes, de las personas que okupaban la vivienda situada en la avenida das Mariñas.

En el auto, la magistrada ordena a la Guardia Civil que, "con los medios a su alcance", procediese al lanzamiento y desalojo del inmueble, "reestableciendo la situación anterior a esa okupación". La instructora destaca que esta medida resulta "necesaria para evitar que la situación de okupación ilegítima perdure más en el tiempo". Además, subraya que está "encaminada a proteger el derecho a la inviolabilidad del domicilio".

"Teniendo en cuenta que los denunciantes han sido despojados del uso de su vivienda por terceras personas que carecerían de autorización para residir en la misma, ha de acordarse el desalojo forzoso", concluye la instructora, al tiempo que destaca que en días anteriores a la okupación, los denunciados "desalojaron voluntariamente otra vivienda, previo pago de su propietario, demostrando una habitualidad y reiteración en este tipo de conductas ilícitas".

La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de A Coruña indica en el auto que los investigados "reconocieron en sus declaraciones en sede judicial que okupan de manera ilegítima el inmueble y que saben que el propietario quiere que se marchen", al tiempo que manifestaron "su negativa a abandonarlo mientras no se les gestione una vivienda social".

Los okupas se instalaron allí a finales del mes de junio a pesar de que las casas, construidas alrededor de 1940, no tienen agua ni luz y están en mal estado, abandonadas desde hace al menos treinta años. Su propietaria, Nuria Fernández, heredó la propiedad de sus padres y tíos. Su intención era venderla para tener un ingreso que necesita cuando los vecinos de la zona la alertaron de la entrada de estas personas en las instalaciones. 'Okupas No' y 'Perillo sin Okupas' fueron algunos de las reivindicaciones que se pudieron escuchar en las protestas en solidaridad con la familia afectada, que agradece ahora el apoyo recibido por los vecinos y la agilidad del juzgado.

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