Un total de 380,91 hectáreas de suelos de los municipios de Culleredo, Oleiros y Cambre quedarán limitadas por las servidumbres acústicas a causa del aeropuerto de Alvedro según el nuevo mapa de ruido que ha aprobado el Gobierno y que sustituye al que existía desde 2001. Esta delimitación, que amplía la anterior, tendrá un impacto significativo en la ordenación urbanística y territorial, porque condiciona las calificaciones urbanísticas, el uso del suelo y el régimen de las edificaciones. Esta propuesta de delimitación de la servidumbre publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia (DOGA) y a exposición pública hasta el 28 de diciembre impacta sobre todo en Culleredo, el 85% de dicha huella afecta a este concello, coge 322 de las 380 hectáreas totales, de las que 38 son urbanizables y 85 urbanas.

De estas últimas, coge las zonas de Liñares, Alvedro, A Hermida, Culleredo, Almeiras, los dos lados de la autopista AP-9 y la zona de O Burgo. Esta afección llega hasta después de la zona de A Garrocha. Respecto al suelo urbanizable queda afectado también A Choeira, además de otra zona de O Burgo y Culleredo.

En el caso de Oleiros son 53,70 hectáreas las que quedan sobre este mapa acústico de las que 30 son urbanas y 8,5 urbanizables. En este caso la huella llega a la zona de Pazo do Río (donde ahora mismo se están construyendo chalés) y sigue más arriba de Montrove, hasta A Choupana. Afecta a los urbanizables SUD-15 de Montrove y SUD-17 de Monte Sino (que acaba de ser reclasificado) y parte del urbano no consolidado SUND-23 (O Vieiro)

Cambre también resulta afectada por esta servidumbre sonora aunque en mucho menor grado, 4,39 hectáreas, todas suelo urbano, concretamente el área de O Graxal (junto a las Casas Bailly).

Un total de 131 hectáreas de estos tres municipios que tienen la calificación de suelo residencial tendrán estas limitaciones, 93 en Culleredo y 33 en Cambre. El 55% del suelo bajo la servidumbre acústica es de uso residencial.

Quedan afectados en Culleredo varios equipamientos educativos y culturales: la escuela infantil de O Burgo, el conservatorio de música, el Centro Municipal de Formación y Empleo Público, el colegio de Infantil y Primaria Díaz Pardo y los terrenos del nuevo centro, el centro rural agrupado de Culleredo, las iglesias de Santiago de O Burgo y San Julián de Almeiras además de la románica y la nueva de San Estevo de Culleredo, una residencia de mayores, un centro de salud y parte del aparcamiento de otro.

El documento ahora en exposición al público para presentar alegaciones incluye también un plan de acción con medidas correctoras, para prevenir y reducir el ruido, como un programa de control y vigilancia con el que se evaluará de forma continuada la evolución del ruido en el entorno del aeropuerto.

Algunas medidas planteadas señalan que ya están implantadas como la optimización de trayectorias, y otros, como el establecimiento de un "sistema de tasa de ruido", se prevé de aquí a 2023, y supondría beneficios para las aeronaves más silenciosas. Otra medida fundamental como el aislamiento acústico de las viviendas que quedan bajo la ruta de los aviones ahora tendrá que ser ampliada, al haber nuevas viviendas afectadas.

En total esta huella sonora quedaría encima de 4.792 viviendas, de las que 2.916 no están dentro del plan de aislamiento acústico actualmente vigente, pues la delimitación que propone ahora Aena es más amplia. En el documento se estima que serán 9.977 personas las afectadas.Esta propuesta ha fijado unos decibelios máximos de ruidos según el horario: 60 decibelios por el día (07.00 a 19.00 horas) y la tarde (19.00 a 23.00 horas) y y 50 decibelios (de 23.00 a 0.700 horas).

Para calcular la zona de servidumbre y el mapa de isófonas se ha tenido en cuenta la configuración física del aeropuerto y su entorno, el número de operaciones de aterrizaje y despegue, las rutas de vuelo (y sus dispersiones porque a veces varían un poco, lo que se llama tolerancias), la flota actual de aviones, incluso el clima.

El aeropuerto de Alvedro registra el 71,5% de sus operaciones en el horario diurno, el 18,88% en el de la tarde y el 9,37% por la noche. Cuenta además con una importante actividad de vuelos militares en helicópteros, el 10,2% del total, según el estudio realizado para fijar las servidumbres acústicas.

En el año 2008 el número de operaciones en Alvedro fue de 17.551 y para el futuro se prevé llegar a 20.100 operaciones. El diseño de este mapa de ruido se ha hecho según este horizonte a largo plazo.

En este estudio de Aena para la pista coruñesa se ha fijado un tráfico de pasajeros comerciales para el año 2021 de 1,2 millones y de 1,5 para el año 2035.