La pandemia también se lleva por delante una de las fiestas más populares y de mayor afluencia en la comarca coruñesa: la séptima edición de la Festa da Centola de Lorbé tenía que celebrarse el sábado de la semana próxima pero la Cofradía de Pescadores ha decidido suspenderla ante la imposibilidad de establecer medidas sanitarias que garantizasen totalmente la seguridad.

Este festejo congregaba cada año a centenares de personas de toda Galicia bajo una gran carpa en el puerto de Lorbé, una situación de multitud muy difícil de mantener ante la actual evolución de la Covid.

"Al principio incluso pensamos en hacerlo en una nave, llevándola ya cocida, pero al ver que la situación sanitaria iba a peor, ya decidimos anularlo todo. Es una pena porque era un acto muy importante de promoción del producto y de la localidad y además suponía unos ingresos, una ayuda para la cofradía. Pero era muy complicado organizarlo, haría falta mucha gente además. A ver el próximo año", destacó el patrón mayor, Emilio Méndez.

Desde 2014 se celebraba en noviembre en Lorbé una de las pocas fiestas gastronómicas de invierno, la Festa da Centola en Lorbé, un éxito rotundo desde la primera edición, a la que siempre acudía el alcalde y la conselleira de Pesca, entre otras autoridades.

Precios

Las piezas de centolla se vendían a unos 16 euros (también se servían raciones de mejillones), que se podían consumir bajo la carpa o adquirirlas para llevar para casa, cocidas. Coincidiendo con esta campaña de la centolla, en algunos supermercados han puesto estos días la centolla de importación a menos de tres euros el kilo, para matar el gusanillo.

El cierre de la hostelería que se ha decretado también tiene impacto en este sector. "A partir del lunes íbamos a empezar la campaña de la centola, hasta ahora estábamos yendo al pulpo, pero ahora no va a tener la misma salida, porque una gran parte de nuestra venta era a restaurantes. Puede que nos compren para cetáreas y pescaderías, eso esperamos. Nosotros vamos a salir igual y llevar a la lonja", explicó Roberto Babío, patrón del Segunda Emma, de la Cofradía de Pescadores de Lorbé.

Roberto Babío mostró su "total solidaridad" con el sector hostelero que arrastrará fuertes pérdidas, sumadas a las del confinamiento, con esta medida, un cierre que arrastra a otros colectivos, como puede ser el de los pescadores y mariscadores.