El Consello Consultivo ha emitido un dictamen en el que avala la propuesta del Concello de Cambre de rescindir el contrato para la organización de la Xuntanza do Maior durante los años 2019 y 2020. El contrato fue adjudicado en septiembre de 2019 por 34.912 euros y, ese mismo año, tras la celebración del primer encuentro, el Concello inició los trámites para su resolución por diversos incumplimientos y deficiencias.

En la propuesta de resolución suscrita en agosto de 2020, el Gobierno local apela a incumplimientos de “extrema gravedad” que dañaron “la imagen del Concello como institución”. Entre los acuerdos incumplidos del pliego, el Ejecutivo municipal detalla diversas deficiencias en la comida servida a 750 comensales. Alegó que la laconada se sirvió “excesivamente salada, fría y cruda” y con presencia de “gusanos” en algún plato, “lo que provocó que 400 menús fuesen devueltos”. Denunció además que el servicio “fue lento y desordenado” y que “algunos de los camareros tuvieron una actitud poco respetuosa hacia los comensales”.

El Ayuntamiento basó también su propuesta de resolver el contrato en el incumplimiento de lo pactado con respecto a la orquesta, que tocó media hora menos de lo que recogía en contrato y que, unido al retraso en servir los platos, hizo que los asistentes solo pudiesen disfrutar del baile una hora y media frente a las tres horas acordadas.

Pese a que el Consultivo no entra a debatir la realidad de todos estos incumplimientos, fue otro motivo el que le llevó a avalar la resolución contractual, en concreto, el relativo al personal. Según argumenta en el dictamen, el pliego establecía como obligación de carácter esencial que debían realizar el servicio 13 camareros y un camarero. El Consultivo da la razón al Concello de Cambre y entiende que está obligación no fue debidamente cumplida por la empresa adjudicataria dado que, según las altas en la Seguridad Social, solamente habrían prestado servicio 9 camareros. El organismo consultivo considera que este incumplimiento es motivo suficiente para rescindir el contrato, al tratarse de una obligación que el pliego de condiciones establecía como esencial. Sobre las otras deficiencias alegadas por el Concello, el Consello Consultivo entiende que no afectaron a la obligación principal y que deben entenderse como “cumplimientos defectuosos” que no posibilitarían por sí mismas la resolución contractual sin perjuicio de que se tuviesen en cuenta a la hora de la liquidación del contrato.