El Gobierno local de Oleiros ha fijado para el próximo jueves, día 28, el pleno extraordinario solicitado por los cuatro grupos de la oposición (PP, PSOE, BNG y Cs) con el fin de conocer los detalles de toda la gestión municipal respecto a la Casa Carnicero de A Pasaxe, que desembocó el pasado 31 de diciembre con su demolición a pesar de ser un inmueble protegido.

Los grupos de la oposición se unieron para reclamar esta sesión, pedir explicaciones al Ejecutivo y solicitar toda la documentación al respecto: informes del estado de la casa antes y después del incendio, el aviso de la Xunta de que debía afianzar la construcción y hacer un proyecto de rehabilitación y el contrato para su demolición, entre otros. Este pleno será a las 19.30 horas y media hora después se iniciará el pleno ordinario.

La oposición había enviado un escrito a la decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG), Elena Ampudia, para conocer su opinión sobre la actuación municipal y está les ha respondido en una misiva en la que resalta que “las administraciones debemos ser las primeras en velar por el cumplimiento de la legalidad vigente” y dicha legalidad es “perfectamente compatible con la seguridad viaria y de los peatones”, y ésta ya se debería de haber llevado a cabo en julio, cuando ocurrió el grave incendio, de causas desconocidas, en esta edificación catalogada.

“Lamentamos profundamente el proceso que finalizó con la demolición de Casa Carnicero, ya que no se ajusta a los procedimientos reglamentados por la Ley de Conservación del Patrimonio, que contemplan la obligación de estabilización del elemento a conservar desde que se produjo el siniestro”, añade la decana de los arquitectos, reiterando así el comunicado público que realizó tras conocer la demolición de esta vivienda. El COAG por su parte había solicitado a la directora xeral de Patrimonio el pasado 14 de diciembre, antes del derribo, información sobre este inmueble.

El día 4 de este mes la jefa del Servicio de Patrimonio Cultural envió un escrito al Concello en el que le recordaba que destruir o dañar grave e irreparablemente un bien catalogado es una infracción muy grave. Patrimonio le reclamó al Ejecutivo una copia completa del expediente y de las comunicaciones entre Concello y propietarios de Casa Carnicero para “la adopción de las medidas de emergencia autorizadas necesarias” para garantizar la seguridad y la “estabilidad”.

Recalca que Oleiros realizó la demolición casi total en lugar del “desmontaje de las partes que suponían un peligro inminente”.