¿El barco de la flota del pirata Drake hundida e incendiada tras huir de A Coruña en 1589 puede ser, simplemente, un viejo mejillonero del siglo XX que solía atracar en la playa de Santa Cristina? Esta es la tesis alternativa que sostienen algunos arqueólogos y marineros, en un debate intenso en las redes sociales tras conocerse el informe arqueológico incluido en el proyecto de dragado de sedimentos de la ría de O Burgo y repasar imágenes como ésta de 1964, con uno de estos barcos prácticamente en la misma ubicación donde se señala la mancha que se supone que puede ser de un pecio de Drake.

En el informe del dragado se indica la necesidad de realizar un “control y seguimiento continuo” de tres zonas, una de ellas en la Punta de Flecha, por un posible pecio de Drake debido a las referencias a “una anomalía”, una mancha en la playa de Santa Cristina (Oleiros) en imágenes aéreas. La empresa que realizó este informe arqueológico citó la aparición de vajillas y balas de cañón de hierro aparecidas en trabajos submarinos.

“Yo jugué de niño en la playa de Santa Cristina, entre los barcos que había allí atracados, antiguos veleros o barcos de pesca, de madera, algunos de familiares míos. Muchos fueron destruidos después con palas mecánicas, así que puede haber muchos clavos y otros elementos en esa zona. Estaba la conservera de Bescansa, de un tío político mío, los varaderos de Sabio. Por eso creo que no se puede afirmar que pueda ser un pecio de Drake, solo por una imagen en la que sale una mancha y la referencia de un pescador. Se debería haber hecho una prospección arqueológica. No hay datos para afirmar que sea de Drake”, afirma Miguel San Claudio, veterano arqueólogo subacuático.

San Claudio recuerda que durante muchísimos años la zona fue un “cementerio de barcos”. La ría en este entorno estuvo llena de bateas y embarcaciones, también en la zona de A Fábrica, donde hubo una conservera. Pero además hubo un puerto ballenero por lo que “seguro que queda algún material en el fondo”, según apunta este arqueólogo.