Suele nidificar en islotes y acantilados, a resguardo de depredadores y miradas indiscretas. Su carácter esquivo, su pequeño tamaño, similar al de una golondrina, complican el seguimiento de esta ave marina incluida bajo la categoría de “vulnerable” en el Libro Rojo de las Aves de España y en el Catálogo Galego de Especies Ameazadas. Quizás por eso, en especial por su querencia por los refugios inaccesibles y sus hábitos nocturnos, el lento declive del paíño europeo (Hydrobates pelagicus) en el golfo Ártabro ha pasado casi desapercibido.

Un estudio del Ceida revela ahora la drástica disminución de la población de esta rara avis en las comarcas coruñesa y ferrolana tomando como base el estudio realizado en los primeros años de la década de los noventa por Estanislao Fernández de la Cigoña, un ornitólogo aficionado, autor del único informe sobre las colonias del paíño europeo en este tramo del litoral gallego. Este naturalista inspeccionó más de sesenta islas e islotes gallegos y confirmó la existencia de colonias en nueve de ellas, cuatro en el golfo Ártabro, en Os Cabalos, A Herbosa, Islas Gabeiras y A Marola. Según aquella inspección, el 67% de la población gallega se situaba en el golfo ártabro.

El estudio Bases para la declaración de una ZEPA en el golfo Ártabro editado por el Ceida, coordinado por Carlos Vales y elaborado por los ornitólogos Sergio París Gómez, Álvaro Barros López y Antonio Sandoval Rey, recoge que, desde entonces, solo se realizó una nueva inspección en As Gabeiras y A Marola. Estas dos islas y dos islotes más han sido objeto ahora de un nuevo censo por parte de los especialistas del Ceida, que incluyeron también en sus prospecciones la Illa do Carbón (a 500 metros de la playa de Perbes) y la Gaveira de Veigue (en Sada).

Los resultados no invitan al optimismo. En base a las observaciones, el estudio editado por el Ceida estima en solo tres parejas la población reproductora del paíño europeo en A Marola frente a las seis registradas en 2012 y en 12 las parejas de As Gabeiras frente a las 80 que recogía un informe de 2012 y las 103 que había detectado Fernández de la Cigoña en 1994. En los islotes de Veigue y Perbes no se encontró ningún rastro del paíño.

Aunque se trata de datos meramente estimativos, el estudio constata la notable caída del paíño europeo en el golfo Ártabro, especialmente en las Islas Gabeiras, a pesar de que en 2014 se designó la ZEPA de la costa de Ferrolterra-Valdoviño precisamente para proteger esta importante colonia, así como las del cormorán moñudo.

A la vista de los resultados, los expertos que participaron en la redacción de las Bases para la declaración de una ZEPA en el Golfo Ártabro ponen el acento en dos evidencias: el desfavorable estado de conservación de la población del paíño en este enclave, a pesar de acoger probablemente las colonias más importante de Galicia; y la necesidad de un “trabajo específico que arroje luz sobre los problemas de conservación por los que puede estar atravesando esta especie”.

Los expertos del Ceida apelan a las incógnitas todavía por despejar sobre la presencia de este ave en el golfo Ártabro y destacan la importancia de iniciativas como la campaña de anillamiento llevada a cabo por el Grupo Anillamiento Hércules, vinculado al Grupo Naturalista Hábitat, que se ha saldado con un número elevado de capturas en los últimos años. Más allá de los interrogantes, emerge una evidencia: la necesidad de tomar medidas para garantizar la conservación de esta especie, de diseñar un escudo protector para el paíño con la creación de una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en el Golfo Ártabro.

Cormorán moñudo

Los autores de este estudio consideran que creación de esta ZEPA estaría justificada solamente por el hecho de que los acantilados de Oleiros dan cobijo a la mayor colonia en la costa continental de la Península Ibérica del cormorán moñudo, un ave que en España ha sufrido un lento declive que ha culminado con su declaración como especie vulnerable.

Como ya informó este diario, el estudio elaborado por los ornitólogos Sergio París Gómez, Álvaro Barros López y Antonio Sandoval Rey desvela que la población reproductora del cormorán moñudo en el golfo Ártabro asciende a 236 parejas repartidas en siete localidades. Se trata de una de las pocas poblaciones que escapa de la tendencia regresiva de esta especie en la península ibérica y, según recoge el informe, es la única colonia gallega que crece en el período 2007-2017.

Más de la mitad de los ejemplares censados en el golfo Ártabro, el 52,5%, anidan en la costa oleirense. Esta ave marina de inconfundible penacho nidifica hasta en una docena de localidades, entre las que destaca la costa de Dexo, que con 70 parejas reproductoras en 2019 se ha convertido en la mayor colonia en la costa continental de la península ibérica. La segunda población más importante del golfo Ártabro se sitúa en las islas Gabeiras pero a mucha distancia, con el 18% de los ejemplares.