Los vecinos de Oleiros ayer realizaban ayer comidas campestres ante el tiempo veraniego y hoy tuvieron que enfrentarse a inundaciones, géiseres en medio de la calle o anegamientos de fecales en las viviendas y hasta ratas ahogadas saliendo de las alcantarillas. La tromba de agua que cayó sobre las cuatro de esta tarde atascó las redes de pluviales y fecales y además del municipio oleirense se vio también muy afectado el polígono de Bergondo, donde una vez más un vial acumuló tal nivel de agua que llegó casi a la altura de la ventanilla de un vehículo, que quedó totalmente sumergido.

Más de trece litros de agua por metro cuadrado, registró la estación meteorológica del aeropuerto de Alvedro según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El episodio de lluvias fue breve pero tan intenso que en la avenida Salvador Allende de la parroquia de Nós en Oleiros, en la confluencia con la rúa Concelleiro Alfredo Novoa (muy cerca del colegio), las tapas del alcantarillado saltaron y se desbordaron las aguas residuales, inundando un tramo de calle que se convirtió en una piscina.

Balsa de fecales en la avenida Salvador Allende de Nós (Oleiros)

"El agua nos entró en los garajes, al menos en dos viviendas, todo huele fatal, la calle y la acera da asco", explicó uno de los vecinos afectados, que relató que hace más de diez años que denuncian este tipo de inundaciones porque "no se ejecutó una tajea" y además las hojas de los árboles tupen los sumideros. Los residentes estuvieron ayer toda la tarde limpiando sus viviendas y las entradas, donde incluso se podía ver, en medio de la acera, una rata muerta que había salido de la alcantarilla.

Rata muerta sobre la acera de la avenida Salvador Allende, tras la inundación de fecales

En la avenida Che Guevara, en Perillo, el agua también se embalsó y los vehículos levantaban una auténtica cortina de agua al circular. En el cruce de esta avenida con la rúa Neira Vilas una tapa de registro saltó ante el aluvión de agua y se convirtió en un géiser que llamaba la atención de los viandantes.

Géiser de agua en el cruce de Che Guevara con Neira Vilas en Santa Cristina Javier Fernández

En Sada la carretera de Fontán se convirtió en un torrencial río marrón, que arrastró la tierra procedente de unas obras de construcción de aceras, al igual que en el Agra de Samoedo por los trabajos de desmonte y desbroce de cunetas que realiza la Diputación. Entró agua en las viviendas de estos dos núcleos y también en O Tarabelo, A Lagoa y República de Argentina, aunque duró poco tiempo. 

Agua marrón bajando por la carretera de Fontán

Agua marrón bajando por la carretera de Fontán

En el polígono empresarial bergondés, donde hace años que los empresarios demandan mejoras en las redes ante los continuos anegamientos, de nuevo se creo una enorme balsa de agua en la parte baja de la calle Parroquia de Lubre, dejando un vehículo casi sumergido. Al lugar acudió un equipo de Protección Civil para señalizar la zona y advertir a los conductores.

Calle Parroquia de Lubre en el polígono de Bergondo, con un coche casi sumergido

Inundaciones en Sada