El Gobierno local de Arteixo ya tiene listo el nuevo Plan de Accesibilidad Universal Municipal 2021-2026, que analiza el estado actual del municipio en esta materia y las actuaciones a realizar durante los próximos años para corregir los problemas detectados. El objetivo de esta iniciativa es eliminar cualquier tipo de barrera para los peatones, como pueden ser bancos mal colocados, árboles en medio de la acera o paradas de autobús inaccesibles. En las dos calles más importantes de la capital municipal, la travesía de Arteixo y en la avenida de Fisterra, se han contabilizado un total de 444 obstáculos. En la primera hay 268 y en la segunda, 176.

El horizonte inicial que establece el plan es este mismo año, cuando empezarían a realizarse las primeras obras. El plan de etapas está dividido en dos quinquenios, hasta llegar al año 2030, en el que se daría por finalizado. Este plan es un catálogo que define todas las actuaciones a realizar, algunas más sencillas como puede ser arreglar una acera de una calle y otras que ya dependen de trámites urbanísticos, como puede ser la apertura de una nueva calle. También figuran otras actuaciones como la creación de nuevos itinerarios peatonales o la creación de espacios de esparcimiento.

En el caso de la travesía de Arteixo, los redactores del plan han registrado hasta 268 obstáculos que suponen una barrera. Se han detectado numerosos árboles situados en el medio de la acera, falta de espacios peatonales, plazas para personas con movilidad reducida que no tienen acceso, rampas de garaje que necesitan ser reformadas y pasos de cebra que requieren mejoras. El plan de accesibilidad propone para esta vía la realización de un estudio integral de la vía con la retirada de obstáculos que garanticen la accesibilidad del espacio urbano. En la avenida de Fisterra, el otro vial principal de la capital municipal, se repiten problemas similares. En este caso cuenta con 176 obstáculos que deben ser corregidos.

Sobre la avenida de Fisterra, el documento del Concello señala que se trata de una “vía con ancho suficiente para garantizar un recorrido accesible mediante actuaciones puntuales, aunque conviene” ejecutarlas de forma integral para intentar calmar el tráfico y mejorar los recorridos puntuales.

El plan también propone la construcción de un total de 36 itinerarios seguros, lo que requerirá una inversión total de 2,6 millones de euros. De entre todas, destacan dos. Una prevé conectar Arteixo, Morás y Uxes. Su longitud es de 4,6 kilómetros y su coste sería de 232.000 euros. La otra senda, la más cara, discurriría entre el campo de fútbol de Larín y llegaría a Quintán. El coste es de 238.000 euros y su distancia sería de 4,8 kilómetros. El plan diseñado por el Concello incluye itinerarios para casi todas las parroquias. Son sendas peatonales y ciclistas.

Otras actuaciones destacadas son la senda a la unitaria de A Cachada (139.000 euros), un paseo por Rañobre (139.000) y una senda de Meicende a Pastoriza (108.000). También figuran otras como la que unirá el núcleo de Morás con el polígono industrial.