El retraso en la tramitación del plan general de Arteixo vuelve a pasar factura al Concello. El Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 3 de A Coruña ha estimado parcialmente el recurso de un particular por el incumplimiento del convenio urbanístico que suscribió en 2002 con el Ayuntamiento para construir el paseo fluvial. Según este acuerdo, el demandante sería compensado por la cesión de los terrenos para el paseo con aprovechamiento urbanístico, que se concretaría en el plan general, todavía sin fecha para su aprobación.

El juzgado estima parcialmente la demanda y condena al Concello a compensar a este vecino con 127.046 euros más los intereses desde junio de 2018, momento en que solicitó por escrito en el Consistorio el cumplimiento del convenio sin obtener respuesta. La sentencia no es firme. En una Junta de Gobierno local celebrada a mediados de febrero, el Ejecutivo municipal que preside el popular Carlos Calvelo acordó recurrir el fallo.

No es la primera vez que la Justicia condena a Arteixo por el incumplimiento de los convenios para ejecutar el paseo fluvial. En los últimos años, la Justicia ha dado la razón a varios propietarios que cedieron terrenos por el incumplimiento del acuerdo.

Han pasado casi veinte años de la aprobación de los convenios, suscritos durante el gobierno de Manuel Pose (PP) y el plan general, que en aquel momento se encontraba ya “en redacción” sigue sin fecha de aprobación. El Concello todavía no ha presentado para su evaluación ambiental el documento de inicio. El municipio, que ha experimentado un importante crecimiento por su elevada actividad industrial y su proximidad a la ciudad, se rige por una normativa obsoleta: las normas subsidiarias de 1995. A falta de plan general, un instrumento que todos los partidos consideran clave para garantizar un desarrollo ordenado y sostenible, el Concello arteixán ha recurrido a modificaciones urbanísticas puntuales o a planes especiales.

El alcalde, Carlos Calvelo, prometió en la campaña de las municipales de 2011 que este documento urbanístico estaría listo en su primer mandato, es decir, en 2015. Un lustro después del término del plazo, el Ejecutivo municipal ya no fija fechas. Recientemente, el concejal de Urbanismo, Alberto Castro, afirmó que espera dejar resuelta la “parte ambiental” en este mandato.

La demora en la tramitación del plan general ha sido motivo reiterado de quejas por parte de los grupos de la oposición.