Los datos recopilados por el Concello de Arteixo revelan que la mayor parte de las intervenciones que realizó la Policía Local de Arteixo durante 2020, año marcado por el confinamiento para evitar contagios del COVID, se centraron en asuntos relacionados con el tráfico. Fueron tareas como accidentes de circulación, controles, campañas, informes, servicio de grúa y regulación. La memoria elaborada por el departamento policial recoge que los incidentes atendidos sobre esta materia fueron 928, lo que supone el 34% del total de actuaciones ejecutadas por los agentes, que fueron 2.683 (una media diaria fue de 7,35).

Dentro de las intervenciones de tráfico, los agentes tuvieron que dedicar buena parte de sus esfuerzos a los controles, principalmente sobre vehículos mal aparcados y comprobación de documentación, y siniestros (los accidentes más repetidos fueron los alcances simples, denuncias por daños por accidentes y salidas de vía).

La segunda materia que más tiempo ocupó a los policías fue la relacionada con el orden público. En concreto, absorbieron el 27%. Dentro de este apartado se incluyen las intervenciones por actos vandálicos, incendios, inundaciones, peleas, controles preventivos y del estado de alarma y conflictos privados. En total fueron 727 actuaciones de esta materia.

Otra de las tareas que deben asumir los agentes son trámites relacionados con el Concello. En este caso supusieron el 24% con 653 intervenciones. Principalmente, los policías tuvieron que identificar vehículos abandonados, vertidos ilegales y atender quejas vecinales por molestias de ruidos en viviendas, de maquinaria, locales y de industria. También tuvieron actuaciones de servicios sociales como asistencia a personas necesitadas y ayudas al transeúnte.

La Policía Local también atendió asuntos con origen en los juzgados. En concreto, fueron 375 intervenciones, lo que supone el 15% del total. Se trata de asuntos como delitos contra las personas, contra el patrimonio, seguridad vial y gestiones judiciales.

En 2020 los agentes tuvieron que asumir tareas de vigilancia relacionadas con el estado de alarma. Esto provocó que tuvieron que tramitar numerosas sanciones. El Concello de Arteixo aprobó en diciembre adherirse al convenio de la Xunta para agilizar la gestión de las multas por incumplir las restricciones impuestas por la pandemia del COVID-19, como no llevar mascarilla, saltarse el toque de queda o reunirse con más personas de las permitidas. De este modo, el personal del Gobierno gallego se encarga de realizar la instrucción del expediente, salvo la aprobación de la sanción, que corresponderá a la entidad local. El Ejecutivo municipal recurrió a esta ayuda al haber más de 200 denuncias sin tramitar en aquel momento. La Xunta ofreció a las administraciones locales asumir todos los trabajos burocráticos a cambio de cobrarles por la gestión, si bien las denuncias deberán seguir siendo tarea de las respectivas policías locales o de los propios trabajadores municipales.