Los vestigios de la conocida como Granja de Meirás, la antigua residencia de veraneo de los Pardo Bazán que fue reconvertida en zona de servicio tras la construcción de As Torres, nunca formaron parte de los itinerarios por este Bien de Interés Cultural. En las visitas, el guía se limitaba a mostrar las edificaciones desde lejos y explicar que albergaban la casa del guardés, almacenes, garajes y dependencias de apoyo para el cuidado de la finca.

La cara B del BIC: el trastero de Meirás

La cara B del BIC: el trastero de Meirás Antares Pérezn

Este diario ha tenido acceso a unas fotografías tomadas pocas semanas después de la entrega del pazo de Meirás al Estado que muestran el desolador estado de la antigua Granja, objeto de múltiples reformas y transformaciones que comenzaron ya en tiempos de doña Emilia y que continuaron durante la dictadura, en las que albergó pabellones, oficinas de la Casa Civil, el despacho de la telefonista y el conserje, cocheras o almacenes.

La cara B del BIC: el trastero de Meirás

Los restos de la antigua Granja de Meirás, desde cuyas ventanas la condesa de Pardo Bazán decía contemplar “un país de abanico de Watteo”, son hoy un trastero en el que se almacenan sin orden ni concierto todo tipo de objetos. Un totum revolutum de mobiliario antiguo, herramientas, escudos, electrodomésticos e incluso restos de dos armaduras, posiblemente las mismas que adornaban el vestíbulo del pazo en los tiempos en que veraneaban en As Torres los condes de Cela y los marqueses de Calvalcanti, ya fallecida doña Emilia.

La cara B del BIC: el trastero de Meirás

La cara B del BIC: el trastero de Meirás Antares Pérezn

Este itinerario por la cara B del BIC depara más de una curiosidad y muchas incógnitas: sillas quemadas, probablemente depositadas allí tras el incendio del pazo en 1978; un antiguo retrato en muy mal estado que, según un primer examen muy superficial, podría datar del siglo XVIII; cabeceros de cama profusamente adornados, un escudo con los colores ya desvaídos, un viejo arcón o una cuna, probablemente de tiempos de los Pardo Bazán.

Silla quemada depositada en la zona de servicio del pazo

Silla quemada depositada en la zona de servicio del pazo

Cabecero de cama con escudo

Cabecero de cama con escudo

La cara B del BIC: el trastero de Meirás

Estos objetos no fueron objeto del inventario de la Xunta y poco se sabe de su procedencia. Es el caso extremo del desconocimiento de los bienes que alberga este BIC, que el Gobierno gallego no inventarió hasta hace unos meses, aunque sin aclara su titularidad.

La Justicia permite ahora a los nietos del dictador la retirada del mobiliario, obras de arte y enseres del pazo de Meirás (salvo las esculturas del Mestre Mateo o la biblioteca de Pardo Bazán, al tratarse de BIC) dado que, apunta, no fueron reivindicados por el Estado en su demanda. La Audiencia condena además al Estado a indemnizar a los herederos de Franco por los daños o perjuicios que hubiese podido acarrearles el depósito cautelar decretado por la jueza de primera instancia.

Edificaciones de servicio que formaron parte de la antigua Granja de Meirás

La cara B del BIC: el trastero de Meirás

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La cara B del BIC: el trastero de Meirás Antares Pérezn

La cara B del BIC: el trastero de Meirás

La cara B del BIC: el trastero de Meirás

La cara B del BIC: el trastero de Meirás Antares Pérezn