La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a un hombre de 71 años que le tocó las nalgas a una menor de diez años en un parque de Arteixo a dos años de cárcel como autor de un delito de abuso sexual. Además, le impone cinco años de libertad vigilada y la prohibición, durante el mismo periodo, de comunicarse y aproximarse a la víctima. El tribunal asegura que tanto las declaraciones de la menor como de la amiga que estaba con ella ese día son “claras, concisas y persistentes”, además de carecer de “contradicciones y de móviles espurios”.

Así, los jueces indican que toman en consideración como prueba fundamental de cargo la declaración de la menor porque es “coherente, clara y congruente”, además de estar acompañada por una “explicación gestual del modo en que tuvo lugar el tocamiento”. También señalan que su testimonio, que sería suficiente por su entidad y claridad, resulta corroborado por la declaración de la otra menor, “que arroja un relato igual de preciso, sin rasgos de fabulación o adorno, explicando en un lenguaje coloquial que fue lo que vio en la posición privilegiada en la que se encontraba”.