La sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a quince años de cárcel, como autor de un delito de asesinato, a un hombre que apuñaló a una persona con la que había discutido previamente cuando salía de un bar de Betanzos, informa el Tribunal Superior de Justicia de Galicia. De acuerdo con el veredicto del tribunal del jurado, la Audiencia indica en la sentencia que el apuñalamiento “se efectuó de manera sorpresiva, sin que la víctima pudiera defenderse”.

La Fiscalía lo consideraba responsable de un delito de homicidio y pedía inicialmente para él 13 años de prisión, mientras que la acusación particular demandaba veinte años por un delito de asesinato. En el juicio, el procesado reconoció los hechos, pero alegó que actuó en defensa propia. La agresión se produjo durante la madrugada del 30 de diciembre de 2018. Según recoge la Fiscalía, ocurrió tras un forcejeo previo del que tuvieron que ser separados. Luego el acusado se dirigió al bar del que salía la víctima y “se abalanzó sobre él con el fin de causarle la muerte, asestándole de frente al menos cuatro puñaladas”.

En su declaración, en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña, el hombre reconoció haber apuñalado a la víctima, pero aseguró que el fallecido “le pegó primero”.

Dijo que utilizó la navaja “en defensa” y que huyó del lugar del crimen por “miedo” y por no tener papeles. El agresor se fue en un taxi tras la pelea y estuvo quince días desaparecido. Pasadas las dos semanas, se entregó en Andalucía y confesó que él era el autor del ataque con arma blanca que produjo la muerte a la víctima.

En declaraciones a los medios el primer día de la sesión del juicio, el abogado de la acusación particular consideró los hechos un delito de asesinato, por lo que planteó una petición de condena de 20 años.

Por su parte, para la defensa del acusado, los hechos eran un delito de homicidio, con una pena de 10 a 13 años de cárcel. Alegó también que fue una pelea, que ambos estaban bajo el efecto del alcohol y de las drogas y que su defendido “no quería matarlo”. En su escrito de calificación, el Ministerio Público pedía trece años por un delito de homicidio. Cuando falleció por las cuchilladas, la víctima tenía 44 años.