Dos ayuntamientos del área de A Coruña y dos de la comarca de Betanzos tienen aún pendiente la aprobación de sus presupuestos para 2021, pasados ya más de cuatro meses desde la fecha en la que, según dicta la ley, debieron entrar en vigor: el 1 de enero. Sada y Carral son los dos concellos de la comarca coruñesa que llevan retraso en la elaboración y aprobación de sus cuentas y Miño y Oza-Cesuras, los únicos del área de Betanzos que no ha presentado todavía su documento contable para el presente ejercicio.

El Gobierno local de Carral prevé llevar a pleno sus cuentas este mes; el de Miño, “antes de verano”; y el de Sada elude dar fechas. A preguntas del PSOE el pasado mes de marzo, el Ejecutivo de Oza-Cesuras avanzó su intención de elevarlos a pleno en un mes y medio aproximadamente, aunque de momento el proyecto contable no ha recalado aún en comisión informativa.

El alcalde sadense, Benito Portela, explica que la demora en la elaboración de los presupuestos para este año responde a “dificultades para ajustarlo” debido a su apuesta por “un incremento importante de los servicios sociales”, además de que “hay firmada una partida importante para ayudas a pymes y autónomos y hay comprometida una partida para la cofinanciación de acciones fundamentales” para el municipio. El regidor sadense señala entre estas iniciativas “la obra del Río Maior” y apunta también a las “aportaciones municipales de ayudas para eficiencia energética”. Portela señala, además, “la excepcionalidad de la pandemia y las medidas que desde el Concello se adoptaron para minimizar su impacto y las consecuencias de la misma a todos los niveles: social, económico y laboral”.

El Concello de Carral afirma que “la idea es llevarlos al pleno de mayo”, previsto para el próximo día 27. Asegura que “el retraso se debió a la necesidad de actualizar la RPT (Relación de Puestos de Trabajo) y de adaptar estos presupuestos a las necesidades actuales derivadas de la pandemia de la COVID-19”.

El alcalde de Miño, el socialista Manuel Vázquez Faraldo, prevé presentar los presupuestos de este año “antes del verano”. “Acabamos de cerrar la liquidación”, afirma el regidor. “Siempre sacábamos los presupuestos a finales de año porque cuando nosotros llegamos al Gobierno llevábamos tres años sin presupuestos, con las cuentas prorrogadas. Arrastramos retraso y, lógicamente, tienes que ir cogiendo la comba y haciendo muchas cosas, y tenemos poco personal”, explica. En un Ayuntamiento con tanta deuda y la situación económica tan desastrosa que dejaron del anterior mandato, con tantas medidas. Llegamos a acuerdo con los expropiados para poder cancelar parte de la deuda, tuvimos que hacer un plan de ajuste... esas cosas, mientras no las vas cerrando, no tienes números”, sostiene. Pretende remontar y tener las cuentas de 2022 a finales de este año.

El alcalde de Oza-Cesuras, Pablo González, no hace declaraciones a este diario.