La Abogacía del Estado ha remitido al juzgado un inventario de los bienes de As Torres de Meirás elaborado por la Delegación de Economía y Hacienda en Galicia que incluye un informe sobre la situación del inmueble, la finca y las edificaciones auxiliares en el momento de su recepción por el Estado.

Espacio bajo cubierta del pazo, con daños visibles del incendio. | // LA OPINIÓN

Este informe permite conocer la cara B de Meirás, el perfil malo, ese que se ocultaba a los visitantes en los itinerarios por el Bien de Interés Cultural. Se trata de un documento gráfico que rebate esa “visión de postal” que se mostraba a la ciudadanía, apuntan los autores, que llaman la atención sobre las graves deficiencias que presentan algunos de los espacios que permanecieron durante todos estos años vetados a las visitas, tanto en el interior del propio pazo, como en la antigua Granja de Meirás o en buena parte de la finca.

Interior de la antigua Granja de Meirás. | / LA OPINIÓN

El informe contrapone las estancias en buen estado de conservación, como los salones principales, con el estado de otras “simplemente ruinosas o en estado de abandono”. Llama la atención sobre la existencia de dependencias en el piso superior que resultaron dañadas por el incendio de 1978 y que no fueron rehabilitadas, un extremo que también pudo constatar este diario a través de diversas fotografías obtenidas en los últimos días.

Interior de la antigua Granja de Meirás.

Interior de la antigua Granja de Meirás. Antares Pérez

Los técnicos estatales comprobaron en su peritaje que la ausencia de obras de mejora o reparación habían ocasionado también un importante deterioro en las zonas traseras del pazo, el patio interior y algunos tramos de la cubierta, con las consiguientes humedades y filtraciones.

La falta de conservación salta a la vista, según este informe, en el edificio de servicio, con un “deterioro evidente”. Otra zona degradada es la que se corresponde con la antigua Granja de Meirás, la antigua residencia de veraneo de los Pardo Bazán que fue reconvertida en zona de servicio tras la construcción de As Torres. Como ya informó LA OPINIÓN, y constata ahora Hacienda en su informe, en estas dependencias, “de notable valor histórico”, se acumulan todo tipo de objetos, desde material “de desecho” a “piezas antiguas de cierto valor”, algunas de tiempos de Pardo Bazán.

El mal estado se aprecia también en parte de la instalación eléctrica y en buena parte de los jardines, salvo la zona de acceso al pazo y en la finca contigua al edificio principal. El informe destaca la “mala situación” del resto, con caminos “tapados por la maleza”, “árboles enfermos con peligro de caer” y “dos muros desmoronados”.