El Sabor Extremeño, el popular restaurante de la avenida Barrié de la Maza de Sada, cerró sus puertas el pasado marzo. Fue un adiós discreto y meditado, no a consecuencia de la pandemia, sino por el deseo de sus dueños, Mercedes y Bernardo, de disfrutar de un merecido descanso tras veinte años al frente de los fogones, primero en la calle Lugrís Freire y después en su emblemático local de Barrié de la Maza.

Este matrimonio ha puesto a la venta el edificio modernista ubicado en el número 9 de la céntrica avenida sadense por importe de 310.000 euros. Se trata de un inmueble catalogado construido a principios del siglo XX, compuesto por una planta baja y dos alturas.

Es inconfundible por estar pintado en tonos verdes y blancos, la galería de madera y una singular decoración con motivos geométricos de la fachada. El local se anuncia como “ideal” para inversores o emprendedores.

Nueva etapa

El bajo y el primer piso de este edificio de 433 metros cuadrados están ocupados por el restaurante y la segunda planta era, hasta hace poco, la vivienda de los propietarios, que se han mudado a otro piso en Sada, relata Bernardo Valiño.

“Ahora lo que necesitamos es tranquilidad”, explica este hostelero, muy conocido en el municipio sadense, y que piensa aprovechar al máximo esta nueva etapa de su vida.

Valiño ahora se dedica volcar en un libro las múltiples anécdotas de su viaje en el año 1989 a Corea del Norte y de sus años en la organización de la famosa Romaría Internacional, que dejó para la historia varias interpretaciones, algunas sorprendentes, como la versión de una canción tradicional gallega por parte de un grupo de mujeres de Corea del Norte.