Cuando el Estado recibió las llaves del pazo de Meirás en el simbólico acto del pasado 11 de diciembre el busto de Francisco Franco presidía la escalera del recibidor. Ayer alguien situó las banderas gallega, española y europea delante de esta escultura y los representantes de las administraciones, con la vicepresidenta primera Carmen Calvo al frente, pudieron firmar el protocolo para definir los usos del pazo de Meirás sin que el perfil de bronce del dictador presidiese el acto.

Carmen Calvo, ministra de Presidencia y Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, presidió la apertura al público de los jardines del pazo pero antes, en cuanto bajó del coche oficial, se acercó a hablar con representantes de las entidades de memoria histórica que se manifestaron con pancartas en la entrada y que la recibieron al grito de: “Menos fotos, máis memoria”, debido a la demora en las actuaciones para proteger también los bienes del interior y evitar que los descendientes de Franco no puedan llevárselos.

–Las administraciones se mueven porque nosotros nos movemos –advirtió el escritor Carlos Babío a la ministra desde detrás de la pancarta cuando se acercó a los que se manifestaban.

–Totalmente, totalmente. Me lo habréis oído infinidad de veces. Aquí se trata del esfuerzo callado, dignísimo, que han hecho familias, asociaciones, especialistas, durante cuarenta y dos largos años. Y también de los partidos –replicó Calvo.

La vicepresidenta Carmen Calvo charla con los memorialistas a las puertas de Meirás tras sus críticas Marta Villar

Tras la pancarta con nombres de represaliados estaba algún familiar, emocionado, y también Manuel Monge, de la Comisión pola Memoria, que en un áspero combate dialéctico con la ministra, le pidió erradicar “los restos del franquismo” y recordó a las víctimas y presos del régimen, como él. Calvo les recordó todo lo que ha hecho el Ejecutivo de Pedro Sánchez en solo tres años, como la exhumación de Franco.

El alcalde de Sada, Benito Portela; la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey; el presidente de la Diputación, Valentín González; el conselleiro de Cultura Román Rodríguez; y la ministra, firmaron ante la escalera del hall, por este orden, el protocolo que define la coordinación entre administraciones para gestionar este inmueble hasta que las resoluciones judiciales sobre su titularidad sean definitivas.

Carmen Calvo, que estuvo acompañada del secretario de Estado de Memoria Democrática Fernando Martínez; y el delegado del Gobierno en Galicia José Miñones, destacó que aún queda “mucho trabajo por hacer”, en obras de acondicionamiento en el interior del pazo para poder abrirlo también y darle uso. Tras lamentar la ausencia del presidente de la Xunta por motivos de agenda, Calvo destacó que se abren los jardines “a la visita de cuantos quieran hacer un acto de respeto, de memoria y de reposición de las víctimas de la dictadura” .

Acto institucional de apertura de Meirás Marta Villar

El conselleiro de Cultura no anunció el inicio de la modificación del BIC del pazo para incluir también los bienes muebles, como esperaban las entidades, pero reiteró que está abierto un “diálogo” con el Estado para hacerlo con todas las garantías. Sí anunció que la Xunta promocionará ahora Meirás en sus programas de dinamización cultural destacando su importancia como lugar de memoria.

El presidente de la Diputación, agradeció al Gobierno central “este paso histórico “. Tanto él como el alcalde sadense y el conselleiro hablaron en gallego, algo que Calvo agradeció. Benito Portela, en un discurso más duro, insistió en que este acto es un reconocimiento público a las víctimas de la dictadura, recordó algunos represaliados en Sada y reconoció el trabajo de los colectivos por mantener el “combate democrático por la dignidad, por la historia y sobre todo por la verdad”, incluso a veces con la “oposición” de los poderes públicos, que a veces han llegado tarde, lo que reconoció Calvo: “Llegamos tarde, pero al fin”. Portela destacó La labor de los escritores Babío y Manuel en la consecución de un Meirás público e insistió en la urgencia de ampliar el BIC y presentar la demanda civil por los bienes. La alcaldesa de A Coruña destacó que se abrió algo más que un jardín, fue "la imagen de la memoria y la libertad" y el "siguiente paso" es recuperar también la Casa Cornide.

La condesa de Pardo Bazán: “Mi padre luchó mucho por esto”

La primera persona con la que fue a hablar la ministra tras firmar el protocolo fue con la actual condesa de Pardo Bazán, la coruñesa Carmen Colmeiro, presidenta de la Cruz Roja Galicia. “Para mí es un honor porque mi padre [José Carlos Colmeiro] luchó mucho por esto y hoy lo hemos conseguido. Y también es un honor por Blanca. Ahora tenemos que estar unidos, es lo único que va a servir. Los jardines han quedado bonitos. Cuesta mucho dinero mantenerlo pero entre todos veremos la manera de financiarlo”, destacó Colmeiro, heredera del título.

Visitas de hora y media de martes a domingo en verano

El Concello abrirá el pazo de Meirás el próximo jueves 1 de julio. Durante los tres primeros días las visitas se reservan para los colectivos y entidades gallegas de memoria histórica. Para el público en general la apertura será el día 4. Serán visitas guiadas de una hora y media de duración solo por los jardines. El horario provisional durante el verano será de martes a domingo. Los martes, miércoles y jueves por las tardes se podrá acudir a este recinto de cuatro a ocho de la tarde. Los viernes y sábados será durante toda la jornada, de diez a dos y de cuatro a ocho. Los domingos solo abrirá por la mañana, de diez a dos de la tarde.

Las visitas se realizarán en grupos de veinte personas como máximo, previa reserva a través del correo reservaspazodemeiras@sada.gal o también llamando a los teléfonos: 981.620075 (extensión 264) o 638.421054. En la visita se explicará la evolución de esta propiedad desde la época de Pardo Bazán hasta su uso como residencia de Franco.

Setos de boj, kiwis, naranjos, un cocotero protegido

Los visitantes de ayer apenas vieron los jardines que inauguraron pero los próximos podrán observar las fachadas de las Torres, las abundantes hortensias, el paseo de magnolios, el del emparrado y el de bambúes; los setos de boj y los de tuyas junto al paseo de estatuas, los kiwis que rebosan por el muro, las buganvillas, los castaños, avellanos, el cocotero que es Árbore Senlleira, las palmeras, los naranjos, los gigantescos eucaliptos.