El Concello de Oleiros, vecinos y usuarios que utilizan habitualmente la carretera autonómica AC-190 que conecta la zona del colegio Cristo Rey en O Carballo con el núcleo de Santa Cruz, la AC-190, han vuelto a reclamar a la Xunta que mejore esta vía, denominada avenida Isaac Díaz Pardo, después del aparatoso accidente ocurrido hace unos días en la zona de curvas después de la urbanización Os Regos.

El alcalde, Ángel García Seoane, tras este siniestro volvió a reclamar al Gobierno gallego, como hizo en 2016, la mejora de esta vía ante la falta de seguridad para peatones y conductores. “Las cunetas son peligrosísimas, cabe un coche en ellas. La Xunta tiene que canalizar las pluviales y tapar esas tajeas porque hay accidentes cada poco. La Xunta tiene que abordar de una vez este tramo”, declaró Seoane.

El conductor del vehículo siniestrado hace unos días no resultó herido pero el turismo quedó hundido en la profunda cuneta, al igual que ha sucedido con numerosos accidentes anteriores.

Los conductores no circulan a velocidades demasiado elevadas al ser conscientes de que es una carretera muy estrecha para tener dos sentidos de circulación y además carece de aceras, salvo tramos de un andén en uno de los sentidos.

Los accidentes, las salidas de vía en esta carretera, ocurren con frecuencia en momentos de lluvia. Los vehículos suelen quedar muy dañados al quedar encajados en la tajea y requerir una grúa para su retirada.

El tramo más peligroso es tras pasar la farmacia de Os Regos, por las dos curvas en la zona donde pasa un río. Existe una señal de tráfico que limita la velocidad a setenta kilómetros por hora y al llegar a las curvas otras dos advierten del peligro y de que es recomendable conducir a cuarenta kilómetros por hora. Los vecinos de la zona sin embargo señalan que los vehículos circulan a más velocidad y consideran que debería instalarse una señal de prohibido circular a más de cincuenta.

En junio de 2010 además, justo en esta zona se abrió un gigantesco socavón, de seis metros de profundidad y cinco de diámetro, en medio de la carretera, tras reventar un pozo de registro y unirse el agua de lluvia y las fecales por una rotura de tubería.