El Estado ha abierto una vía que permitirá a los concellos muy endeudados aliviar un poco su carga financiera en unos momentos especialmente delicados, en los que la atención de las necesidades que deja la COVID-19 se ha convertido en la principal prioridad de los ayuntamientos. El delegado del Gobierno en Galicia, José Manuel Miñones, anunció ayer este balón de oxígeno en uno de los municipios más endeudados de la comunidad autónoma, Miño, que podrá ampliar el pago de la monumental deuda de veinte millones que arrastra por la macrourbanización de Fadesa hasta 2043.

La nueva línea que ha abierto el Ministerio de Hacienda permitirá agrupar los dos créditos del Concello de Miño y aumentar el periodo de amortización en cinco años. El primer préstamo asciende a 12 millones y tiene por finalidad hacer frente al pago de la deuda principal, el justiprecio de terrenos ocupados para la macrourbanización; y el segundo, de siete millones, permitirá pagar los intereses reconocidos por sentencia a los expropiados.

El período de amortización del primer crédito, el de 12 millones, finalizaba el 2038 y el segundo, en 2030. El Estado permite ahora agrupar ambos, unificar el período de amortización en el de mayor vigencia y sumar cinco años más, extendiéndolo hasta 2043. Con esta medida, el Concello miñense pasaría de tener que pagar cerca de 1,6 millones anuales a 900.000 euros. El Ayuntamiento dispondría además de un período de carencia de dos años, por lo que no tendría que empezar a pagar hasta 2023.

El alcalde, Manuel Vázquez Faraldo, celebró ayer esta “gran noticia” que supondrá “un desahogo muy importante” para Miño, un municipio con un presupuesto de unos cinco millones al borde de la “asfixia financiera”. El regidor se congratuló de que en los dos años de mandato han logrado “ampliar en 20 años el pago de la deuda” (la primera moratoria ya se había anunciado a finales del mandato del independiente Ricardo Sánchez y el PP, pero se confirmó y formalizó al comienzo de la legislatura socialista). Para Faraldo, esta nueva moratoria es la prueba de que “Miño tiene futuro, y mucho”.

En una rueda de prensa a la que asistió la Corporación al completo, José Miñones, acompañado por la subdelegada, María Rivas, destacó la “insistencia” del alcalde para lograr esta mejora en las condiciones de los créditos y subrayó que este aplazamiento permitirá a Miño “afrontar inversiones necesarias”.

El Concello dispone ahora de un plazo para formalizar la solicitud y presentar toda la documentación necesaria.