La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas ha formulado el informe de impacto ambiental del proyecto de reurbanización de la Avenida de O Carregal que promueve el Concello de Betanzos. El departamento autonómico exime al plan del proceso de evaluación de impacto ordinario al entender que “no son previsibles efectos significativos sobre el medio ambiente”.

Como ya informó este diario, la actuación incluye la creación de un carril bici desde el puente de O Carregal con una anchura de 2,40 metros; la ampliación de las aceras del lado izquierdo respecto a la entrada en el centro; la reordenación de los aparcamientos existentes y la creación de plazas accesibles; la renovación de las zonas verdes y del pavimento de la calle y la instalación de una red separativa se saneamiento y pluviales.

El Ayuntamiento planteaba tres alternativas en el proyecto y se decantaba finalmente por una que prevé reducir la calzada de la avenida a un ancho de seis metros; ejecutar el carril bici con 2,40 metros de anchura y eliminar el aparcamiento en el margen izquierdo respecto a la entrada al centro urbano. El plan incluye el “transplante” de varios árboles en las proximidades de la piscina municipal y ensanchar la acera para mejorar las condiciones de accesibilidad.

El Ejecutivo municipal defiende que el proyecto tendrá escaso impacto en los espacios protegidos y que resultará beneficioso para el medio ambiente dado que “mejora el transporte sostenible” en la zona en la que se ubican varios equipamientos públicos, como el polideportivo, las piscinas municipales o el centro de salud. Destaca también que la actuación permitirá mejorar el “funcionamiento de las redes existentes”, “reduciendo los posibles vertidos y pérdidas de agua”.

El Concello adujo además que el ámbito de la actuación conserva “poco” bosque ribereño y que “solo destaca una estrecha banda” en el entorno de una plaza y de un parque fluvial próximo al puente de O Carregal. Apuntó también a la ausencia de hábitats de interés comunitario en el espacio que abarca la actuación. El proyecto, concluye, “no producirá efectos perjudiciales significativos en este espacio protegido” ni “ocasionará una pérdida de integridad ecológica”.

La Consellería de Medio Ambiente coincide en que el proyecto no tendrá efectos significativos, aunque insta al Concello a adoptar una serie de medidas para reducir los riesgos al mínimo. Entre otras, que las canalizaciones soterradas se ejecuten fuera de la zona de servidumbre del dominio público-hidráulico y que se tomen las precauciones necesarias para evitar los arrastres de tierra al río. Apunta a la importancia de que se utilicen especies autóctonas y que la zona verde que se ejecute sea continua para “favorecer la infiltración del agua y evitar escorrentías”.