Casi la mitad de los elementos catalogados incluidos en el borrador del Plan Xeral de Ordenación Municipal de Betanzos presenta un estado de conservación “malo”. De los 158 bienes que detalla el PXOM (sin contar castros o caminos históricos de los que no se detalla su situación actual), 64 presentan mal estado y otros tantos, “regular”. Solo treinta pasan el examen y obtienen una “buena” calificación de los técnicos de Oficina de Planeamiento que redactaron el documento urbanístico.

Fachada de la fábrica de la luz. | // CASTELEIRO/ R. AGENCIA

El PXOM no incluye fichas independientes de los edificios del casco histórico, que analiza en su conjunto con un escueto “varios” en el apartado dedicado a describir su estado de conservación.

Chimenea de la fábrica de curtidos de A Magdalena.

Los elementos patrimoniales que presentan un abandono prácticamente generalizado son los etnográficos. Las fuentes y molinos inventariados presentan en general un estado deficiente. De las 16 aceñas que recoge el catálogo de patrimonio, 13 presentan “mal” estado, (incluido el de Caraña de Abaixo, de titularidad pública) y dos obtienen un “regular”. Solo la casa del molino de Roibeira supera el examen.

Similar estado presentan los hórreos, aunque su declive es menos pronunciado. De los 15 que cataloga el PXOM, 12 presentan un estado “regular” y dos están en ruinas. Nuevamente, solamente uno ubicado en Roibeira supera la prueba. Las deficiencias en la conservación se extienden a las fuentes y lavaderos, todos de titularidad pública. De los 24 inventariados, 17 están “regular” y seis se encuentran prácticamente en ruinas. Solamente la fuente y el lavadero de Xanrozo obtienen una buena calificación. Hasta elementos icónicos, como el lavadero público de As Cascas, precisan de mejoras.

La arquitectura civil y religiosa presenta, por lo general, un buen estado. Las escuelas García Irmáns o el antiguo asilo Manuel Naveira aprueban y de los 14 elementos de arquitectura religiosa que relaciona el catálogo, diez presentan “buen” estado, dos regular y solo dos suspenden: el convento de As Donas (propiedad ahora del Concello) y la capilla de San Bartolomeu.

El apartado de arquitectura residencial es el más extenso. El PXOM cataloga 64 edificios, solo once en buen estado de conservación. El abandono se agudiza en el rural, en las viviendas de núcleos tradicionales que llevan años deshabitadas. Los pazos se salvan por lo general y varios obtienen la máxima calificación, como el de Piadela o el de Illobre, aunque también se relacionan algunos en ruinas, como el de Etcheverría o el de O Barral.

Suspenso al patrimonio industrial y un ‘necesita mejorar’ a los elementos de ingeniería histórica

Los elementos catalogados del patrimonio industrial presentan un mal estado de conservación. Son solo cuatro y ninguno supera el examen: la fábrica de la luz (atribuida a Rafael González Villar y declarada monumento en 2018), las antiguas fábricas de curtidos de A Magdalena, Caraña de Abaixo y Touriñao de Abaixo. El Concello y la empresa propietaria de la antigua fábrica de la luz, dependiente de Naturgy, llevan años inmersas en pleitos ante la negativa de la compañía a rehabilitar el edificio, que intentó demoler sin éxito. El Ayuntamiento abrió varios expedientes para instar su recuperación, todavía sin fecha pese a su avanzado estado de deterioro. Los restos de la antigua fábrica de curtidos de A Magdalena llevan años prácticamente ocultos por la maleza. Solo puede observarse la icónica chimenea. El PXOM prevé un jardín que incorpore los restos de esta factoría. Los elementos de ingeniería histórica presentan también deficiencias. De los 12 inventariados, solo los puente de O Carregal y de O Coto y la estación de Infesta presentan un buen estado. El acueducto de San Xiao, el apeadero de A Graña, el puente de acceso al molino de Roibeira presentan mal estado y los otros cinco puentes catalogados obtienen un “regular”.