El Concello de Betanzos denuncia la preocupación de las familias de estudiantes al no tener garantizado el servicio de bus para todos los escolares, por lo que el Consello Escolar sopesará acciones de demanda. “No podemos dejar a los alumnos con la duda diaria de si pueden o no coger el autobús escolar y a los padres con la incertidumbre de si llega o no al colegio su hijo”, sostiene la alcaldesa, María Barral. “Es una situación muy preocupante a la que la Xunta no ha dado solución a pesar de las quejas de padres y Concello desde hace semanas. A punto de empezar el curso no podemos seguir con esta incertidumbre”, demanda la regidora betanceira.

El asunto será tratado en el Consello Escolar municipal, en cuyo seno “se determinarán las acciones a emprender para exigir que se acabe con esa situación que a día de hoy afecta a más de 80 alumnos de los centros públicos de Betanzos”, señala Barral. El Ayuntamiento, además, mantendrá conversaciones con otros municipios limítrofes afectados, como Coirós y Paderne.

El objetivo es exigir a la Xunta que ningún alumno se quede fuera del transporte escolar. Las rutas integradas de transporte, que agrupan a escolares y viajeros en general, “crearán, de cara al próximo curso escolar, importantes problemas a muchas familias betanceiras al dejar fuera del servicio a unos 80 alumnos, solo del Vales Villamarín, que hasta ahora disfrutaban de autobús, además de verse afectados escolares del Francisco Aguiar y del instituto de As Mariñas”, detalla.

Los alumnos que se verán sin bus garantizado a sus centros tenían transporte “excepcional” el pasado curso, ya que no tenían derecho por distancia de su vivienda al centro educativo, pero a los que las rutas integradas no les afectaron. “Sin embargo, de cara la nuevo curso, la Xunta pretende dar prioridad al servicio integrado, con lo que los alumnos de servicios excepcionales quedan en una situación de incertidumbre, ya que no sabrán, estando en la parada, si pueden o no coger el bus, cuando hablamos de niños y niñas a partir de cuatro años, por lo general, y alguno de tres años”, advierte Barral. “Se da la paradoja, en algunos casos, de que hermanos que, por la edad de uno y otro, uno tiene derecho al autobús y otro no, dependiendo si uno estudia Primaria o Infantil”, añade.

Las zonas de Bellavista y Saavedra Meseses son las más afectadas. Betanzos advierte de que surge también un problema de seguridad. Los cuidadores que viajan en los autobuses contaban hasta ahora con un listado de alumnos excepcionales, que ya no tendrán.