“Es raro que haya un alumno en el aula que sepa que existe el Museo Carlos Maside, no les suena de nada”. Lo cuenta el historiador sadense Manuel Pérez Lorenzo, que imparte clases en el instituto Isaac Díaz Pardo de Sada. ¿Cómo es posible que un museo que alberga una colección imprescindible para entender la vanguardia artística gallega y que nació con la vocación de rescatar la memoria histórica silenciada durante el franquismo haya podido caer hasta este punto en el olvido?

Es uno de los interrogantes que intentarán despejar hoy y mañana especialistas del ámbito cultural académico y de las instituciones públicas que participarán en las jornadas que organiza el Consello da Cultura Galega, la Universidade de Santiago y el Concello de Sada con el objetivo de volver a poner este conjunto único en el mapa y rescatar, salvaguardar y promocionar un patrimonio “de todos” que lleva desde 2016 cerrado a cal y canto y languidece víctima de las humedades y la falta de cuidados.

“Recuerdo que hace años los escolares iban a visitar el museo”, apunta Pérez Lorenzo, que intervendrá en representación de la Asociación Irmáns Suárez Picallo y que lamenta que Sada viva “de espaldas” a un centro creado para reconstruir esa Galicia que soñaron desde la diáspora Isaac Díaz Pardo, Luis Seoane y otros intelectuales en el exilio y que en 1970 se erigió como un punto de referencia antifranquista a solo dos kilómetros del centro estival del poder político de la dictadura: el pazo de Meirás.

Las jornadas O Museo Carlos Maside: un patrimonio cidadán están dirigidas por especialistas como Germán Labrador, Miguel Anxo Rodríguez, Agar Ledo Arias, Fran Quiroga o Dolores Villavedra y aspiran a rescatar la memoria de O Castro: “Reivindicar la protección” de este centro” que se encuentra en un “serio riesgo de deterioro” son dos objetivos que se marcan los organizadores, que han invitado a participar a todas las partes implicadas para desbloquear dos asignaturas pendientes urgentes: la declaración de Bien de Interés Cultural —que el Parlamento gallego demandó ya en 2010– y la rehabilitación de la colección y el edificio diseñado por Andrés Fernández-Albalat.

El profesor de Derecho Administrativo de la USC, Xavier Ferreira, coautor del informe del Consello da Cultura que ya en 2018 defendía la declaración de BIC para blindar este “conjunto único”, será el encargado de moderar el primer bloque, que abordará el futuro del Carlos Maside desde la perspectivas legales, patrimoniales e institucionales y en el que intervendrán el secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo; la abogada especialista en derecho de la cultura, Patricia Gabeiras, y el museólogo y colaborador del Laboratorio de Formas, Felipe Senén. Expertas como María Dolores Jiménez-Blanco, directora general de Bellas Artes; Rosario Peiró, directora del área de colecciones del Museo Reina Sofía o Inmaculada Real López, profesora del departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza debatirán sobre la importancia de un museo de la posguerra y el exilio. Los últimos bloques estarán dedicados a analizar la importancia del Carlos Maside desde diferentes ángulos e intervendrán expertos como Xosé Arias, Guillermo Escrigas, Iria-Friné Rivera, Anxo Rabuñal, Carmela Montero, Xurxo Ayán, Charo Portela, María América Díaz, Manuel Pérez Lorenzo, Sabela López Pato, Daniel López Abel y Daniel Lanero. Un encuentro con la ciudadanía en Sada para abrir un debate sobre cómo debería ser el nuevo museo de arte contemporánea cerrará estas jornadas.

Expertos consultados por este diario como Agar Ledo, Miguel Anxo Rodríguez, Pérez Lorenzo, Felipe Senén o Rosario Sarmiento comparten la preocupación por el deterioro de la colección y ponen el acento en la necesidad de que la Administración se implique en la preservación de este patrimonio, un legado “de todos”: “Es nuestra memoria, un patrimonio importantísimo que no se puede abandonar”, resume Sarmiento. La declaración BIC sin más demora, la rehabilitación de la obra pictórica (el museo atesora más de un millar de piezas) y la actualización del proyecto museográfico son tres de las prioridades que marcan. Recuperar esa memoria pasa también, apuntan algunos de los especialistas, en recuperar la filosofía original del proyecto, a caballo entre arte e industria para construir país, siempre al servicio de la colectividad. Expertos como Roger Dedeu, de Patricia Gabeiras y Asociados, apuntan además a la necesidad de resolver flecos jurídicos pendientes y a dar una entidad jurídica al museo con la creación de una fundación.

Sargadelos: “Todo son buenas palabras y algún que otro intento de expropiar el museo”

El administrador único del grupo Sargadelos, Segismundo García, ha respondido a la invitación del Consello da Cultura Galega de participar en las jornadas con un correo en que cuestiona la utilidad de este tipo de encuentros y en el que lamenta la falta de ayudas por parte de las administraciones para recuperar el Museo Carlos Maside. “Como soy un liberal irredento, me sorprendo mucho con las iniciativas benefactoras de los cultos y estudiados que se acuerdan de cuando en cuando del patrimonio olvidado o abandonado (sobre todo cuando tiene cierta repercusión en la prensa)”, apunta en su misiva en la que admite que el museo está en una “situación poco recomendable” y apela a las dificultades económicas que atravesó la empresa que, incide, le obligaron a centrar sus esfuerzos en “sacarla de la quiebra y pagar las deudas contraídas por la anterior gestión”. Segismundo García relata que han mantenido contactos en el último año con la Xunta y el Concello de Sada “para recabar alguna ayuda para el mantenimiento y apertura del museo”. “Todo son buenas palabras y algún que otro intento de expropiar el museo. No lo vamos a permitir desde la propiedad dentro de nuestras posibilidades”, advierte en un correo en el que, con ironía, desea a los organizadores que “consigan créditos y se realicen con estas jornadas”: “Cuando consigan algo de dinero para reparar el suelo levantado, taponar las goteras del tejado o impermeabilizar las paredes, aquí me tienen, a su servicio”, concluye sarcástico. El grupo hace pública esta respuesta tras la concentración convocada por el BNG a las puertas del Carlos Maside para reclamar nuevamente agilidad en la declaración BIC y en la reapertura. La formación anunció que presentará nuevas iniciativas en el Parlamento para evitar que “este legado siga secuestrado”.